| En
una cultura como la Hindú, el erotismo carece de carácter
perverso, tiene cierta ingenuidad y humor, como puede apreciarse en el
Kamasutra ( KAMA en el Hinduismo es el Dios del amor). Esta obra fue escrita
alrededor del siglo III de nuestra era y fue la obra más antigua
y profunda sobre amor y sexo de la India (En 1882 Sir Richard Burton y
F. Arbuthnnor fundaron las sociedad KAMASASTRA, en Londres, cuyo objetivo
fue traducir textos eróticos hindúes para llevarlos a la
sociedad victoriana Británica, con alcance exclusivo para los hombres).
Fragmento del cuento «historia de Kamaralzamán y la princesa Budur, «La luna más bella entre todas las lunas» , Las Mil y Una Noches (tomo I, ediciones 29, página 423) Te hablaré de su cabellera. Luego describiré su rostro, después sus mejillas, sus labios, su saliva, su lengua, su garganta, sus pechos, su vientre sus, caderas, sus nalgas, su centro, sus muslos y por fin sus pies, OH Maimuana. -¡Su cabellera señora mía, es tan oscura que resulta más negra que la separación de dos amantes! jV cuando la divide en trenzas, que descienden hasta sus pies, creo ver dos noches a un mismo tiempo! -¡Sus mejillas están formadas por una anémona dividida en dos corales; sus pómulos semejan la misma púrpura de los vinos y su nariz es más recta y más fina que una hoja de acero escogido! -Sus labios son ágata coloreada y coral; su lengua, cuando la mueve, segrega elocuencia, y su saliva es más deseable que el zumo de las uvas; apaga la sed más abrasadora! ¡Así es su boca! -¡Y su seno! ¡Bendito sea el Creador! ¡Es una viviente seducción! ¡sostiene dos pechos gemelos del más puro marfil, redondos y que caben en los cinco dedos de la mano! iSu vientre tiene hoyuelos llenos de sombra, colocados de modo tan armonioso como los caracteres árabes en el sello de un copto de Egipto! ¡Y ese vientre da nacimiento a una elástica y bien formada cintura! ¡Pero sus nalgas...! iSus nalgas! iOh sus nalgas! j Me estremezco al pensar en ellas! iSon una masa tan pesada que obligan a su ama a sentarse cuando se levanta ya levantarse cuando se tiende! |
EXPLICACIÓN
FALSA DE MIS CUENTOS Obligado o traicionado por mí mismo a decir cómo hago mis cuentos, recurriré a explicaciones exteriores a ellos. No son completamente naturales, en el sentido de no intervenir la conciencia. Eso me sería antipático. No son dominados por una teoría de la conciencia. Esto me sería extremadamente antipático. Preferiría decir que esa intervención es misteriosa. Mis cuentos no tienen estructuras lógicas. A pesar de la vigilancia constante y rigurosa de la conciencia, ésta también me es desconocida. En un momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. La empiezo a acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría tener porvenir artístico. Sería feliz si esta idea no fracasara del todo. Sin embargo, debo esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta, ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; sólo presiento o deseo que tenga hojas de poesía; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos. Debo cuidar que no ocupe mucho espacio, que no pretenda ser bella o intensa, sino que sea la planta que ella misma esté destinada a ser, y ayudarla a que lo sea. Al mismo tiempo ella crecerá de acuerdo a un contemplador al que no hará mucho caso si él quiere sugerirle demasiadas intenciones o grandezas. Si es una planta dueña de sí misma tendrá una poesía natural, desconocida por ella misma. Ella debe ser como una persona que vivirá no sabe cuánto con necesidades propias, con un orgullo discreto, un poco torpe y que parezca improvisado. Ella misma no conocerá sus leyes, aunque profundamente las tenga y la conciencia no las alcance. No sabrá el grado y la manera en que la conciencia intervendrá, pero en última instancia impondrá su voluntad. y enseñará a la conciencia a ser desinteresada. Lo más seguro de todo es que yo no sé cómo hago mis cuentos, porque cada uno de ellos tiene su vida extraña y propia. Pero también sé que viven peleando con la conciencia para evitar los extranjeros que ella les recomienda. Felisberto Hernández Obras Completas vol. 2 Siglo XXI Editores. 2000 |
| Cuando
los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que se mueren. Jean-Paul
Sartre |
La
mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del hombre que
la mira. Lin Yutang |
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El arte enseña |
El
dolor enseña. Esopo
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| Es una pena que
tengamos en cuenta las lecciones de la vida sólo cuando ya no nos
sirven de nada. Oscar Wilde, Paradoja y genio: aforismos. |
Las culpas de las
mujeres, de los adolescentes, de los siervos, de los débiles, de
los pobres y de los ignorantes son culpas de los maridos, de los padres,
de los jefes, de los fuertes, de los ricos y de los sabios. Victor Hugo, Los miserables |
| Aunque
supiera que el mundo termina mañana, yo igualmente plantaría
mi manzano. Martin Luther King. |
Los
únicos que están siempre de vuelta de todo son los que no
han ido nunca a ninguna parte. Antonio Machado |
| No
debe preocuparte el hecho de que la gente no te conozca. Preocúpate
más bien del hecho de que quizá no mereces ser conocido.
Confucio Las analectas. |
Es
necesario dar un sentido a la vida precisamente porque no tiene ninguno.
Henry MilIer, The wisdom of the heart. |
| La soberbia no es
grandeza, sino hinchazón. y lo que está hinchado parece
grande, pero no está sano. San Agustín |
La verdadera vida
es reflexión sobre uno mismo. Giovanni Gentile Che cos e il fascismo ? |
| La buena
vida es un largo gasto. Leonardo da Vinci Escritos. |
En el ocaso de la vida nos juzgarán por el amor. San Juan de la Cruz. |
| Cuanto
más controlado, limitado y trabajado es el arte, más libre
es. Igor Stravinski Poética musical |
El
arte no consiste en representar cosas nuevas sino en representar con novedad.
Ugo Foscolo Epistolario. |
| Bajo
cada Palabra de la poesía moderna yace una suerte de geología
existencial en la que se reúne el contenido total del Sustantivo.(
)
La Palabra ya no está encaminada de antemano en la intención
general de un discurso socializado; el consumidor de poesía, privado
de la guía de las relaciones selectivas, desemboca en la Palabra,
frontalmente, y la recibe como una cantidad absoluta acompañada
de todos sus posibles. La Palabra es aquí enciclopédica;
contiene simultáneamente todas las acepciones. (
) Cada palabra
poética es así un objeto inesperado, caja de Pandora de
la que salen todas las categorías del lenguaje; es producido y
consumido con particular curiosidad, especie de gula sagrada. Esta Hambre
de la Palabra, común a toda la poesía moderna, hace de la
palabra poética una palabra terrible e inhumana. Instituye un discurso
lleno de agujeros y de luces, lleno de ausencias y de signos. ROLAND BARTHES El grado cero de la Escritura |
Antes
que poetas somos hombres, es decir, conciencias que tienen el deber de
adquirir, ingresando en la escuela social de la experiencia, la máxima
sabiduría posible. En cambio, todos esos consejos, esas exhortaciones
que los responsables de una generación dirigen a los poetas, en
cuanto tales, son, para decirlo de una manera suave, superfluos, exteriores,
indecentes, como los consejos que en una época , las madres acostumbraban
dar a sus hijos en la víspera de su boda. El verdadero poeta ya
se los ha dirigido por su propia cuenta, cultivándose. Sería
mejor exhortar vigorosamente a hacerse cultos y conscientes a los candidatos
a la vida social (los jóvenes literatos, ingenieros, seminaristas)
e inculcarles que la dirección de la vida interior es una sola:
la infatigable demolición de los mitos, la reducción de
toda perplejidad, del asombro a claridad. y luego, si alguno de ellos
nos anuncia que es poeta y da esperanzas razonables, dejarlo zambullirse
en el remolino de su inquietud y ver qué efectos se producen. Nadie
más que él puede encontrar el camino verdadero, porque sólo
él conoce a meta. CESARE PAVESE De LITERATURA Y SOCIEDAD Siglo veinte |
| El
único amor consecuente, fiel, comprensivo, que todo lo perdona,
que nunca nos defrauda, y que nos acompaña hasta la muerte es el
amor propio. Oscar Wilde. |
Los
delitos están proporcionados con la pureza de la conciencia, y
lo que para algunos corazones es tan sólo un error, para algunas
almas cándidas asume las proporciones de un delito. Honoré de Balzac La historia de los trece. |