Avispa 28 - Entrevista

Un café con...
Carlos Vennera (El alma de «La Rada»)

Tratar de definir a Carlos Vennera es casi tan complejo como definir su lugar de trabajo, por llamar de alguna manera al multifacético ambiente de “La Rada”. Desde mi óptica es un hombre simple, abierto y rápido para atender los requerimientos de aquellos que lo rodean, se mueve entre los diferentes ambientes artísticos que en el lugar transitan, con la misma comodidad y conocimiento de aquel que de forma natural ha nacido para alimentarse de esa energía. Pero lo importante no es lo que yo creo sino lo que él piensa de sí mismo y del emprendimiento cultural que dirige, y por eso luego de haber transitado por algunos años dentro de su ámbito creímos que era necesario que el público supiera algo más de este lugar y de Carlos Vennera, ambos difíciles de definir en un mundo en donde las utopías casi están prohibidas. Nos acercamos a requerir un poco de la historia y proyectos de Charly Vennera.
AG- ¿Quién es Carlos Vennera?
CV- Las preguntas acerca de la identidad (esencia y accidentes que definen y distinguen a los objetos) son siempre complejas, en mi caso, hace 41 años que estoy intentando construir una respuesta. Arriesgaré una autodefinición:
Soy un ser que desde niño se ha sentido profundamente deslumbrado, atraído, y por cierto desbordado tanto por la infinitud ( bella, trágica, inacabada, siniestra y contradictoria ) de su propia humanidad; como por el misterioso, seductor, paradojal e inagotable universo externo.
Esta suerte de encantamiento y atracción inevitable por “El todo” (y cuando digo “Todo” entiéndase exactamente eso ) me convirtió de a poco en una suerte de vampiro siempre sediento (y acaso insatisfecho y eternamente ignorante) de múltiples experiencias y conocimientos .
Por supuesto que tarde muchos años en comprender y canalizar eficientemente la diversidad de mi espíritu y vocación. Aunque suene soberbio (pero no por eso falaz) debo decir que sería francamente imposible de comunicar en esta nota la cantidad de vivencias (nobles, miserables, intensas, insignificantes, etc. etc. etc.) que transité para lograr cierta unidad de mi ser.
Lo que si puedo expresar, a modo de síntesis, son las principales experiencias que dieron origen a mi tardía identidad y que de alguna manera definen quien soy:
- Fui niño: solitario, dócil e inseguro; pero tuve la suerte de ser cuidado y amado; y por lo tanto imaginé, soñé y como pude jugué.
- Fui un adolescente extraviado, rebelde, muy vago, y preocupado por ser algo para los demás, pero aun así seguí imaginando, soñando y jugando.
- Después de la secundaria, estudié teatro durante tres años en el instituto teatral marplatense con mi querido maestro Carlos Owens.
- Otros tantos los dediqué a la actuación y al arte en general.
- Gracias a ciertas angustias y fracasos seguí imaginando, soñando y jugando, pero sin estar tan pendiente de los “Otros”
- A los 26 años y con el fin de comprender un poco más acerca de temas como la ontología y antropología de la actividad humana, la ciencia y el arte aplicados a la salud, etc. me gradué como Lic. en Terapia Ocupacional en la U.N.M.D.P.
- Simultáneamente, y también desde los 19 años, empecé a trabajar en instituciones de salud, sobre todo en el área psicológica y social con niños y jóvenes en situaciones de riesgo utilizando el arte como forma de abordaje.
- No puedo dejar de mencionar que durante todos esos años también viví mucho...mucho; casi podría decir que mi vida fue, es y será una suerte de turismo extremo o de aventura en donde nunca faltaron amigos, diversión, frustraciones, amor, proyectos mujeres, riesgos, pecados, muchos interrogantes y otras yerbas. Aun hoy, y creo que por siempre, seguiré imaginando, soñando y jugando.
AG- Nos gustaría saber cómo nace La Rada, en qué año y qué fue lo que determinó montar un lugar de características casi únicas.
CV- La idea de crear un centro de actividades humanas es muy precoz en mi vida, y se relaciona con todo lo que conté en la primer pregunta; desde muy niño sentí que la única manera de saciar mi curiosidad indiscriminada y unir tanta dispersión era crear un lugar ,”una suerte de isla de la fantasía” (hoy centro de cultura y salud), donde pasaran la mayor cantidad de cosas posibles: “ Como yo no podía estar en todos los lugares a la vez, ni vivir todas las vidas, me vi impulsado a luchar para poder construir un lugar en donde se recreara aunque más no fuera de forma absolutamente imperfecta el universo mismo) Ahora bien, La Rada como tal recién nace en el año 1999, después de mucha lucha, e intentos frustrados. No puedo dejar de mencionar que su fundación se realizó de la mano de un AMIGO Y HERMANO: Gustavo Enngeman , con el cual compartimos azarosamente muchos de los deseos y experiencias que ya he mencionado.
Respecto de los motivos por los cuales se creó este espacio entiendo que de alguna manera lo esencial en su génesis ya lo he dicho, pero podría agregar que con el pasar de los años comencé a comprender la importancia Social de este tipo de emprendimientos: Lugares en donde personas a través de la acción transformadora, el pensamiento y la sensibilidad intentamos apropiarnos activamente de nuestra realidad individual y social con el fin de mejorar nuestra calidad de vida.
AG- En el lugar existe un público muy diverso que se siente contenido por el aval de tu presencia y la seriedad de tus proyectos ¿Tenías algún tipo de experiencia en el tema?
CV- Desde ya gracias por otorgarme un lugar tan relevante en el proyecto, pero te cuento que ese aspecto despierta en mí cierta contradicción pues La Rada a medida que crece es de todos y ese es uno de los objetivos del proyecto: que cada persona que viene a este lugar entienda y se haga cargo, de que si así lo desea, puede ser la protagonista de su propia vida; y entiéndase que ser protagonista no significa que no exista el destino o factores predeterminados y limitantes, sino que a pesar de ello siempre tenemos un margen de libertad para ejercer nuestra fuerza creativa, constructiva y expresiva con el fin de adaptarnos activamente a nuestro entorno, y así vivir un poco mejor en relación con nuestros semejantes, en un universo complejo y misterioso.
Respecto de mi experiencia en el tema lo que puedo decir es que además de mi formación, desde joven tuve la suerte de trabajar y coordinar grupos, y proyectos tanto independientes como en el contexto de instituciones. A partir de la fundación de la Rada también tuve que capacitarme en áreas muy diversas que trascendían mi vocación: administración, manejo de recursos económicos, reciclado de inmuebles, etc. “Y sobre todo en cómo hacer algo sin un mango”
AG- ¿Por qué Arte y Salud?
CV- En Realidad la verdadera articulación temática del proyecto es entre “HACER HUMANO SIGNIFICANTE Y CALIDAD DE VIDA” O “CULTURA Y BIENESTAR”. El arte es sólo una de formas en las que se expresa la cultura, pues en esta última están implicadas todas las actividades humanas significantes.
La dimensión cultural es estructural y fundante en el desarrollo humano, por lo tanto la hipótesis (corroborada según mi experiencia) es que en la medida que las personas y los grupos realizan y se involucran de forma consciente, comprometida, libre, activa y significante, en cualquier actividad, existirán más posibilidades de mejorar sus condiciones de calidad de vida
AG- ¿Qué actividades se desarrollan?
Existen varias áreas de trabajo y tenemos el orgullo de ser uno de los Centros con más variedad y cantidad de propuestas:
En el área cultural se desarrollan talleres como teatro, literatura, artes plásticas, danzas contemporáneas, tango, folklore, salsa, danzas árabes, clown, canto, guitarra, coro, enseñanza de la lengua quechua, artesanías, percusión y ritmos corporales, etc.
El área salud esta dividida en dos: disciplinas tradicionales como psicología, medicina, terapia ocupacional, nutrición, mesoterapia, etc. y disciplinas alternativas como yoga, reiki, medicina china, reflexología, psicología transpersonal, etc.
Existe también un área de conocimientos de culturas no occidentales u occidentales no ortodoxos en la que se desarrollan charlas y actividades relacionadas con la metafísica, filosofía oriental, culturas originarias, etc.
También contamos con el arte bar desde el cual se organizan todo tipo de eventos, muestras y encuentros culturales. En la actualidad se desarrollan Cafés literarios, noches de salsa, milongas, teatro bar, noches culturales integrales, etc.
Por último, incursionamos en la venta de servicios culturales a otras instituciones y empresas de la ciudad por ejemplo Obras sociales, centros de esparcimiento, etc.
AG- ¿Qué proyectos existen a futuro para el multiespacio?
CV- Muchísimos, no existe un techo, puesto que si La Rada es un lugar para desarrollar todo tipo de actividad humana y el hacer humano es inagotable, variado y bello, La Rada, en el terreno de las ideas, no tiene límites, excepto aquellos que impone la realidad socioeconómica y el destino . Así pues el principal proyecto es que el centro siga existiendo, y en lo inmediato mejorar y ampliar la infraestructura edilicia. Queremos construir un teatro y una sala de usos múltiples; incorporar nuevas actividades, tener un programa de radio institucional y una revista etc. Para ello hay que ser creativos, luchar todos los días y seguir capacitándonos en todas las áreas posibles. “En mis fantasías omnipotentes me gustaría que La Rada fuera el centro cultural más grande del mundo y si se descubren nuevos mundos que lo fuera del universo” (¿...es mucho no...?).
AG- En tu opinión ¿El arte cura?
CV- Éste es un tema complejo y polémico. Desde ya que no se puede homologar al arte con un remedio o una terapia. En ese sentido es bueno y apropiado que el Arte siga siendo Arte y las disciplinas terapéuticas medios de cura.
Pero si comprendemos que en el arte están implicadas necesariamente algunas de las características propias de la salud psicosocial y biológica tales como la capacidad para expresar y comunicar, la creatividad, el intelecto y la sensibilidad, la fuerza transformadora del hombre, el vínculo con los otros, etc., podemos llegar a la siguiente conclusión: Las actividades artísticas pueden contribuir en procesos terapéuticos y en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas siempre y cuando sean debidamente instrumentadas y planificadas por profesionales formados en la temática.
El arte en sí mismo puede contribuir al bienestar general de las personas: pero ésto no es lo mismo que curar.
AG- Contanos de la visita de “La Colifata” (radio del Borda) que hicieron a La Rada años atrás y por qué no se volvió a repetir. ¿Qué me podés decir del vínculo entre arte y locura?
CV- Recordemos primero que La Colifata es una emisora radial en la que participan en la totalidad de su coordinación y producción artística algunos pacientes del Borda.
La experiencia fue extraordinaria, realizamos una radio abierta y participativa durante más de 48 Hs continuas. Además se realizaron intercambios y muestras interdisciplinarias de mucho impacto comunitario. Debo decir que el proyecto se realizó en su totalidad gracias al grupo de comunicadores sociales independientes llamado LA AZOTEA.
Como síntesis creo que La Colifata es la verificación “in situ” de la importancia de la cultura, el arte y la comunicación en los procesos terapéuticos y de reinserción social de personas que han sufrido determinadas enfermedades.

continúa arriba

No existe un motivo en particular por el cual no se haya repetido, más bien se trata de varias razones circunstanciales. Éste tipo de emprendimientos requieren de muchos esfuerzos de gestión, recursos económicos, conformación de grupos de trabajo. Seguramente en algún momento se repetirá.
Respecto de mi opinión sobre Arte y locura te puedo decir que también es un eje temático tan complejo y polémico que es imposible de desarrollar responsablemente en pocas líneas. A modo de resumen y desde un punto de vista absolutamente personal puedo decir lo siguiente: primero hay que diferenciar la definición social y más vulgar de locura (en la que lo loco es lo diferente y sobre todo lo distinto de lo socialmente estipulado), de aquellas definiciones propias de la ciencias de la psicología, la psiquiatría, la neurología etc. en la que la locura no se nombra como tal pero se asimila a cuadros psicopatológicos muy graves y bien diferenciados tales como las diferentes psicosis: esquizofrenias, paranoias, cuadros maníacos depresivos, etc.
En el contexto de la definición emergente del imaginario social el loco es el distinto por lo tanto el artista es visto como “un poco loco” . Siguiendo esta línea de pensamiento se podría decir que para ser artista se necesita estar un poco loco ya que el artista de alguna manera al crear violenta la realidad estatuída, la modifica, y con su fuerza transformadora la devuelve a los otros recreada y subjetivada.
Ahora bien, si hablamos de los cuadros psicopatológicos definidos científicamente la cuestión es sencilla. “ EL ARTE NO LLEVA A LA LOCURA Y LA LOCURA NO PRODUCE ARTE”. Debemos recordar que estas enfermedades son siempre graves y que en muchos casos llevan a niveles de deterioro muy importantes que impiden la producción humana plena, por ello deben ser tratados seriamente. Que un artista se vuelva loco o que un loco realice arte no implica ningún tipo de relación causal científicamente ni filosóficamente comprobada. La confusión reside en que hasta hace poco tiempo se encerraba, castigaba y marginaba a ciertas personas sólo por ser diferentes y desde una posición de control y coerción social: Entre éstos seguramente han existido artistas, intelectuales y científicos que con sus verdades violentaban y amenazaban al poder estatuído.
AG- Tocando temas espinosos como subsidios, apoyos económicos, necesidades urgentes. ¿Qué podés señalar?
CV- Si vos hablás de espinosos es porque de alguna manera ya tenés la respuesta. Los recursos en Argentina siempre han sido distribuidos con un margen de injusticia y corrupción. Los subsidios no escapan a esta realidad. El simple hecho de que para gozar de una ayuda económica tengas que pertenecer a algún grupo o tener conocidos ya es un forma de ineficiencia y corrupción. Te cuento un ejemplo durante mi carrera universitaria jamás reprobé un examen parcial o final, es más terminé la carrera con el promedio más alto de mi promoción y de las que me precedieron; RESULTADO : jamás nadie se me acercó a ofrecerme ningún tipo de beca u oportunidad de trabajo en el medio académico. Sin palabras.
Con La Rada ocurre algo similar por eso nos capacitamos y luchamos para ser un emprendimiento económicamente independiente y productivo, nos definimos como empresa social.
Si algún día recibimos un subsidio en forma honesta será bien recibido
AG- Tengo entendido que trabajás en adicciones. ¿Me podés dejar alguna reflexión al respecto?
CV- En realidad trabajaba, hace casi un año que me dedico exclusivamente a la dirección de La Rada.
Tuve la suerte de estar más de 18 años trabajando con chicos de la calle, delincuencia juvenil, adicciones, hasta llegué a dirigir y coordinar el Servicio Municipal de Atención a las Adicciones.
A los fines de esta nota y en relación con la cultura lo mas coherente que te puedo decir es que las adicciones de cualquier tipo (drogas, sexo, juego trabajo) de alguna manera son exactamente opuestas a las actividades saludables y significantes de las que hablamos en esta entrevista, puesto que la adicción implica alienación, pérdida del control voluntario del sujeto frente al objeto de su adicción, compulsión y/o impulsión que lo obligan a realizar acciones que lo dañan y lo perturban le hacen sentir al individuo que es esclavo de sus propias conductas adictivas. Por contraposición el Hacer Humano saludable es aquel que es consciente, transformador y funcional al deseo de los individuos, que de alguna manera se sienten responsables y protagonistas de sus propias acciones.
De este punto se desprende la importancia de la existencia de centros culturales en una comunidad.
AG- Con relación a las diferentes exposiciones artísticas que se realizan en La Rada ¿Cuál es tu posición frente a la belleza y a la impotencia de la mayoría de los artistas de lograr que su obra trascienda?
CV- En realidad creo que son dos preguntas diferentes. Respecto de la belleza te puedo decir que trasciende lo lindo o lo apolíneo, lo bello contempla también lo trágico, lo siniestro, lo fatal y cuando algo, alguien o una obra nos remite, nos enfrenta a esos espacios, atractivos, inevitables que inclusive pueden ser amenazantes o angustiantes no podemos evitar deslumbrarnos, movilizarnos y quizás expresar ¡Que Bello! Un ejemplo para que puedas comprenderme: una obra de Shakespeare, un Goya, una foto de la explosión nuclear en Hiroshima, son bellas por que en ellas se observa de forma estética la tragedia universal misma.
Con relación a la trascendencia de la obra de un artista creo que es un misterio pues además del artista siempre depende de la mirada de los demás. Una obra de arte necesita de la mirada de los otros para completarse. La historia nos muestra que ésto no siempre ocurre o que más bien ocurre en un porcentaje mínimo. He aquí la fatalidad del arte y quizás por eso bello. Esta situación nos plantea ciertos interrogantes y dilemas difíciles de contestar:
- Todo aquello que una sociedad dice que es arte ¿lo es en realidad?
- Si alguien dice que hace arte pero ningún ser sobre la tierra cree lo mismo ¿es o no lo es?
AG- Contame un poco de tu relación y defensa de los pueblos originarios, llamados hasta hace poco tiempo indígenas.
CV- Trabajé durante varios años con comunidades Mapuches a partir de la Secretaria de Extensión de la Universidad de Mar del Plata con un proyecto destinado al fortalecimiento de la identidad cultural de adolescentes y jóvenes Mapuches a partir de talleres de radio y comunicación participativa. Fue una experiencia inolvidable y con la cual aprendí que la diversidad cultural es un patrimonio de la humanidad que todos debemos resguardar.
Perdí esa soberbia encubierta que tenemos los occidentales y sobre todo los profesionales. En realidad creo que fui yo quien vi fortalecida mi identidad cultural al advertirme habitante de un continente rico en diversidad humana.
AG- Supongo que esa defensa del ser humano en su esencia también te debe convertir necesariamente en un defensor de la naturaleza.
CV- Este es un tema complejo yo creo que todo lo que existe en el universo es naturaleza, aun la guerra, la muerte, la injusticia, etc., pero los hombres aún siendo parte de la naturaleza la modificamos para nuestro beneficio a veces bien y a veces mal. Esta es la paradoja. La naturaleza también puede ser siniestra y si no preguntemos a los que sufrieron el tsunami. Creo que los humanos debemos transformar y transformarnos para lograr un mundo un poco más copado.
Más que un defensor de la naturaleza, me considero un amante y defensor de la vida en todas sus expresiones.
AG-  Una opinión sobre esta realidad globalizada que nos toca vivir y su camino paralelo a las diferentes necesidades del ser humano.
CV- Hay dos procesos de globalización que están ocurriendo en forma simultánea y que hay que saber diferenciarlos: uno es político y económico y está caracterizado por la siniestra intención del poder hegemónico mundial de perpetuarse en el tiempo, explotando económicamente a los pueblos y unificando su discurso amo por medios de estrategias mediáticas, militares, económicas, etc. Sin duda este proceso es francamente perverso.
El otro proceso de globalización es inevitable pero benigno, hoy los habitantes del mundo sabemos que compartimos el planeta con otros y que esta convivencia necesita tanto del respeto de la diversidad como del consenso de los pueblos en temas que nos competen a todos: derechos humanos, distribución justa de la riqueza, utilización responsable y justa de los recursos naturales en pro de la calidad de vida de todos los hombres que habitan el planeta, democratización y acceso igualitario de los conocimientos científicos y tecnológicos que son un bien de toda la humanidad. Etc.
Creo que confundir estos dos procesos de globalización es peligroso, pues el primero es perverso, destructivo, pero no es inevitable y luchando se puede cambiar; mientras que el segundo debemos convertirlo en inevitable puesto que es sumamente necesario para la supervivencia del planeta en su conjunto.
AG- Tengo entendido que tenés formación teatral. ¿Algún comentario al respecto?
CV- Mi paso por el teatro me acercó a la maravilla del arte y después a la cultura en general. A partir de esa experiencia mi vida nunca volvió a ser la misma. El arte fue para mí mucho mas importante que mi paso por la universidad. La universidad me aportó datos, pero el manejo de la creatividad, la expresión, la sensibilidad, el espíritu crítico y la fuerza transformadora del arte me permitieron convertir los datos en saber o conocimiento productivo.
AG- Existen palabras que a veces nos definen ¿Has encontrado las tuyas?
CV- Ser humano - profundamente ser humano - apasionadamente ser humano - siniestramente ser humano - inevitablemente ser humano.
AG- ¿Qué cosas deseabas a los veinte y cuales son las que deseas ahora?
CV- Desde los veinte y quizás antes que empecé a ocuparme y preocuparme en la tarea de concretar mis deseos así que no hay diferencias sino más bien experiencia y esfuerzo para concretar aquello que soñé cuando niño y adolescente
AG- ¿Qué pregunta no te hice y hubiera gustado comentar?
CV- Ninguna, es más, estoy profundamente agradecido y conmovido por que las preguntas precedentes me dicen que antes de programarlas pensaron en La Rada y en mí y eso me pone orgulloso y me honra.
AG- ¿Un comentario final?
CV- Nuevamente gracias por darme la oportunidad de contar cosas sobre el proyecto y sobre mi vida. Gracias por permitirme deslizar mis opiniones sobre temas complejos. Y por último termino con dos afirmaciones:
- Me considero un artista, solo que mi creación es atípica
- Gracias a Karina Krol, mi compañera leal. Sin ella sería todo más difícil

Es obvio que quién no conoce a Carlos Vennera, imagina una especie de empresario, ocupado de mantener en actividad el “monstruo” cultural que dirige en forma personal y dedicada, pero quienes lo conocemos a través del roce diario, solo podemos hablar de la figura humilde del que posee sueños muy grandes y dimensión propia para lograrlos a través del trabajo. Este cuestionario extenso pero a la vez muy breve muestra en pequeña dimensión parte de la humanidad de este hombre que encontró en la palabra «dar» quizás el resumen de su existencia.

Alejandro Gómez