LO QUE QUEDA DE LA HISTORIA SIN FIN
· Ricardo Silva *
“El humano sin esperanzas es fácil de controlar, y aquel que tenga el control tendrá el poder...” (Revelación del Gmork al guerrero Athreyo, “LA HISTORIA SIN FIN”,1979)
· El presente trabajo es resultante del taller sobre “ECOLOGÍA SOCIAL, SALUD MENTAL Y COOPERACIÓN” , dado por el autor entre mayo y junio de 2003 a estudiantes del Polimodal de la Escuela Cooperativa AMUYÉN.
* Psicólogo Clínico, Centro Cooperativo de Salud Mental ALETHIA (Mar del Plata).
1) CONTAR EL CUENTO...
En agosto del presente año se cumplirá el décimo aniversario de la muerte del prolífico cuentista alemán Michael Ende, autor del libro original en que se basó esa excelente película para niños y personas de todas las edades, que se dio en llamar “La Historia sin Fin ”. Fue justamente en el pasado año, que a la vez se cumplieron veinte del estreno de su primer parte1. En la misma se describe la coexistencia de dos mundos paralelos: Fantasía y Realidad . El personaje central de la realidad es un niño llamado Bastian, que está afrontando el dolor por la muerte de su madre, y presenta ciertas dificultades para adaptarse a un mundo francamente hostil. Muchos de sus congéneres se comunican, por sobre todo, con códigos violentos altamente marcados por avances tecnológicos2 que, lejos de acercar a las personas y enriquecer su mundo interior, las van alejando y vaciando gradualmente. Paralelamente, en el plano de la fantasía, vienen ocurriendo una serie de fenómenos que ninguno de sus habitantes se explica con claridad: todo va desapareciendo de a poco y la nada avanza inexorablemente. Bastian descubre, a través de la lectura de un libro de cuentos -al que llega accidentalmente- llamado “La historia sin fin”, la correspondencia entre estos sucesos, como así la delgada franja que delimita los dos mundos. Se repone del miedo y descreimiento inicial, y decide involucrarse en el cuento. Tanto para intentar salvar al mundo de Fantasía del avance de la Nada, como para contribuir a salvar a los habitantes del mundo llamado Realidad de una vida sin fantasías, sueños, ni ilusiones.
2) CONTAR LOS FRUTOS...
En una primera aproximación, podemos concluir que “La Historia sin Fin” es un cuento que, sin lugar a dudas, nos brinda una colosal metáfora de cómo venimos viviendo los seres humanos en estos últimos tiempos. Si bien la película data de 1984, y el libro de 1979, creemos que conserva total vigencia a la luz de los hechos que se vienen sucediendo tanto en el mundo entero como en nuestro país en particular, a partir de la llamada globalización3 de la economía de mercado.
El ascenso del capitalismo mundial integrado, ha dado lugar a la degradación del tejido social y ecológico, fundamentalmente a partir de la sobreexplotación del medio ambiente y la proliferación de la miseria en las casi tres cuartas partes del planeta.
Por diversos medios, la violencia ejercida por quienes desde los macro-poderes someten a las grandes mayorías a diferentes formas de terrorismo (ya sea económico o militar), va dando lugar a la conformación de un nuevo tipo de ser humano. El individualismo, la apatía, el materialismo excesivo, la ausencia de ideales solidarios o de sensibilidad social, traducidos en la tendencia a ver al otro como rival, o competidor potencial, conducen a una actitud defensiva de escepticismo y desesperanza. El “ sálvese quien pueda ”parece ser la consigna a seguir del nuevo ser humano promovido por el sistema opresor.
Ensayemos una puntualización arbitraria, de cómo esto nos es mostrado en la película.
1) Hay una clarísima denuncia al progresivo proceso de deshumanización y maquinización, oculo detrás de la exacerbación de la responsabilidad y la renuncia al sentimiento.
2) Se homenajea y reivindica el valor del libro, por sobre todo la lectura, y el alimento a la imaginación y a la capacidad de pensar por sí mismo (en contraste con el nefasto manejo que se hace de la TV y de los diversos juegos que la tecnología habilita, en aras del individualismo y el estancamiento mental).
3) La mención de los libros que no son seguros, nos re-ubican ante diversos escritos que en distintos momentos de la historia de la humanidad, han producido efectos trascendentales sobre quienes han tenido acceso a ellos. Incluso hay quienes han dado su vida por la influencia que esos libros han tenido sobre ellos. Nada volvió a ser igual4 para estos hombres. Y nada volvió a ser igual después de ellos tampoco. Son claro ejemplo todos los libros que alguna vez han sido prohibidos, desde la Biblia con sus partes apócrifas, como los libros de Freud, Marx o Paulo Freire, pasando por textos de Cooperativismo o de ciertos poetas “malditos”.
4) Se muestra también la importancia del trabajo en equipo. Las hazañas de Athreyo no hubieran sido posibles sin el aporte ni del vocero de la Emperatriz, ni de Artax, ni de Morla, ni del dragón de la suerte Falkork5, ni del científico6, ni del oráculo. Hasta el mismo Gmork (con su revelación) cumple un papel fundamental.
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5) Algunos lugares abren todo un simbolismo que sobrepasa la cuestión espacial. Los pantanos de la tristeza remiten al miedo a la pérdida. Las esfinges al miedo al ataque. El espejo remite al miedo a la verdad más profunda del propio ser. Todos ellos forman parte de las ansiedades básicas más primitivas, que todo ser humano deber enfrentar y transitar para llegar a poder cumplir diversas proezas, que en principio pueden parecer imposibles.
6) Otro aspecto importante es la valoración de la parte en relación con el todo. Ser pequeño y no menos importante. El aporte que siempre alguien puede dar en un grupo o en una sociedad, más allá de las creencias (a veces equivocadas) de la mayoría.
7)Algo fundamental que aquí se muestra es el valor de la perseverancia, de la confianza y el deseo de creer que algo es posible más allá de las dificultades.
8)Acaso la principal advertencia que esta película está haciendo es a la proliferación de seres humanos vaciados de ideales y valores ligados a la posibilidad de construir un mundo más justo y solidario. Por sobre todo, a la falsa libertad que esos mismos seres humanos creen estar viviendo (cuando en realidad están tan manejados como los seres que muestra otra gran película más actual: Matrix).
...Y CONOCER EL ÁRBOL
Para cerrar este trabajo, recordemos que Michael Ende nació en Baviera en 1929, hijo de un pintor surrealista de cierto renombre, alternó la literatura infantil de tendencia fantástica con el teatro. En 1961 logró el premio al mejor libro infantil publicado en Alemania con “Jim Boton y Lucas, el maquinista”, cuyo relato situaba las aventuras de sus protagonistas en un escenario que combina fantasía y realidad. Por entonces, se consideraba que el realismo era el género adecuado para la literatura infantil, aunque sus lectores demostraron que preferían dar rienda suelta a su imaginación. El reconocimiento universal le llegó con “Momo” (1973), que en la línea de “Jim Boton...”, es una metáfora sobre el capitalismo y el desarrollo salvaje que amenazan las relaciones solidarias entre las personas. Siguió profundizando este concepto en la comentada “La historia interminable” (1979). Otras obras han sido: “Tragasueños” (1982), “El espejo en el espejo” (1984) o “El dragón y la mariposa” (1985).
A modo de homenaje a los esfuerzos de este notable escritor, y para contribuir a que el vacío no se apodere, de modo absoluto, del interior de las últimas generaciones llegadas al mundo (con el manejo más siniestro de los medios masivos de comunicación a pleno), mencionaremos algunos fragmentos de “La Declaración Universal de los Derechos del Niño a Escuchar Cuentos”, recogido del Correo Editorial de Bogotá, Órgano de la Cámara Colombiana del Libro, donde apareció en 1990:
“TODO NIÑO tiene pleno derecho a exigir que sus padres le cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento, no sólo incurren en un grave delito de omisión culposa, sino que se están autocondenando a que su hijo jamás les vuelva a pedir otro cuento”
”EL NIÑO también tiene derecho a inventar y contar sus propios cuentos, así como modificar los ya existentes creando su propia versión. En aquellos casos de niños muy influenciados por la televisión, sus padres están en la obligación de descontaminarlos conduciéndolos por los caminos de la imaginación de la mano de un buen libro de cuentos”
Si la salud está emparentada con la posibilidad del hombre de producir y concretar sus propios sueños, siendo éstos a su vez una expresión de sus deseos más nobles; resulta indiscutible, el valor superlativo que los cuentos han venido cumpliendo para el enriquecimiento del mundo interno de generaciones enteras de seres humanos en desarrollo. En virtud de lo antedicho, vaya este modesto reconocimiento para la obra y la memoria de Michael Ende.
1 Independientemente de la apreciación de quien escribe respecto a la calidad del largometraje, es justo decir que Michael Ende perdió el juicio que le iniciara al director Wolfgang Petersen, por discrepancias en el criterio adoptado para seleccionar los recortes respectivos del libro original “La historia interminable”.
2 Mucho más considerando la época en que está ambientada la película (1984), en que la proliferación de la televisión, los juegos electrónicos e informáticos, fue desplazando a los cuentos y a otros juegos, como canal de expresión de los niños. Sumado a esto hay que tener en cuenta la progresiva ola de violencia, indiferencia y escepticismo a los ideales y valores públicos, que por entonces comenzó a multiplicarse por el mundo entero (lo que dio lugar a que ciertos autores denominen a este período como “Era del Vacío”.)
3 Resulta llamativo que pocos años después del estreno de esta película se comenzara a hablar del Fin de la Historia (Fukuyama, 1989), en consonancia con el ascenso del fundamentalismo de mercado.
4 En la película “Matrix”, el equivalente es cuando Neo decide no tomar la píldora que lo conducirá al olvido y la seguridad.
5 El encuentro con este personaje también puede llevarnos a redimensionar el valor de aquellas experiencias en que “tocamos fondo”, en que caen defensas y podemos “cambiar nuestra suerte”. Son esas veces en que para ganar algo debemos también perder algo.
6 Es de hacer notar el aporte de este personaje (que con el trabajo de toda una vida facilita enormemente la tarea del héroe). La reivindicación es aquí a la ciencia, entendida como empresa al servicio del bien común.
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