Avispa Nº 25 - Poemas

Exilio 
 
Me tengo que exiliar
ya no hay retorno
a esa piel
temblorosa entre las manos
borrar 
cada mosaico
de la memoria aguda
que la escarcha cubrió
con ojos grises.
 
Me tengo que invadir
de penitencias
hasta palidecer
ahogada ante el silencio
que cobarde se anuncia
o se rebela.
 
¿Quién sabrá
de abismales recorridos
del brutal aguacero entre la carne
de pertrechos sin rumbo
en la herida
que asola tras los cepos?
 
Me tengo que exiliar
de tanta muerte.
 
  © Silsh
(Silvia Spinazzola)
 

Pertenencia 

Pertenecen mis pies descalzos
A estos ventanales inundados
De un aroma matutino.
Quedando mis pasos marcados,
Como dormidos en el tiempo,
En estas paredes mudas,
Que han callado los delirios
De despertares colmados
Por una juventud de nácar.
Pertenecen a aquí mis palabras donadas
A los escalones de mármol,
Porque me verán juntando
Las lágrimas cuando mis manos
No logren acariciar las miradas
De quienes vieron mi tiempo vagar.
Pertenezco a dos soles eternos
Que me han regalado las mañanas
En los tibios pupitres clavados.
Y deseo cegar las pupilas del límite
Que existe en los minutos candentes.
Porque quiero a estas paredes
Junto con sus lideres de fuego,
Que han oido mis pies descalzos
Fabricando las marcas de mis pasos.
 

María Paula Maccarini 
(Mar del Plata)

Poetic's just ice #3
 

Veloz partí
era caso
dio os
tenta lis
manchado

pala brama labar
muer
tamuer tá
letra reflor exequias
mano en pelo mí

Según docto
nada roba
reto horno
a ver sedario
causa cada trama

Agujas pira brazo
menos cava cuna
cansan si ocultan
prenden vi diamante
negado airén dioses
alcance vada ni mansa

===

Los poemas del Cangrejo
Daniel Rubén Mourelle - (Capital)

DEL EXTRACTO DE MAGIA



Apago las luces del sabor
tras un cerrojo de supuestos.
Abrazo las manos quebradas de luz
despliego pasos
                 que suenan a espejos.
Ahora
        la noche se entorpece.
Un extracto de magia
es lumbre
        y desnudez del silencio.
Después
vendrá otra estampida de ecos
         otro cardumen de espanto
         otra inquietud de huellas.
Entonces
seré otra vez
      este ser sin razón
                esta cosecha de sueños.
 

Beatriz Silva
delapalabra - (MDP)

COMO OLEADAS
 
Como oleadas de pájaros
en vaivén de sube y baja
tus senos florecientes
mientras tu desciendes
por la playa.
 
Este verano bochornoso
que me seca la garganta
que me llena de angustia cotidiana
y sólo tus senos juveniles
como bandadas de pájaros
en vaivén de olas
por los cielos de
la playa.
 
Santa Fe, enero 2001

José Pivín
(Haifa - Israel)

 

hablo
de lo incierto
entretejo la pena
para coser el paraíso
doblo
el rostro de dios
talismán de lágrimas
y con los dientes
de los ángeles
desato
tu hermosura
los pájaros
son duelos en el aire
y velan mis ojos
 
de perpetuo silencio

 
alba estrella gutiérrez
albaestrella@hotmail.com
(Capital)

SOMBRA
 
Se aferra al muro
se fracciona en hendiduras
   hasta la oscuridad oval del pensamiento
 
Amalgama densa de olvidos
   desmorona mi piel víctima
     que añora resplandores
   envuelve secretos
 
Me prolonga cuando el sol marchita
descubre como ánfora mi cuerpo
copia con dejadez mi paso breve
   mientras camino renuncias
 
Misterio peltre de reversible longitud
arrodilla mis lágrimas
   en la espesura del tiempo
y se deshace en la espiral
   de un día nublado
 
en desarmónicos respiros
   entre dolor y fronteras
      late mis compases de ansiedad

Daniela Riccioni
delapalabra - (MDP)

Esta vida


 
Esta vida
retazos de felicidad desmembrados -en la lucha-
Con el grito ronco rebotando -sordo e inútil-
 
Así,
el habitante patagónico nada espera,
Arrinconado el sentimiento
-no razona- y nos duele
en el sangrante confín de esta herida
-roja lágrima-
la pasión a este suelo de mesetas,
la cruz y la pluma en un abrazo
enmohecido de adioses y renuncias
-escarba- pegado a la arisca tierra- madre
-se entrega- a ser parte de este olvido
que se acuna entre el viento,
la pedrisca y la injusticia.
................
 
Ada Ortiz Ochoa (Negrita)
(Sierra Grande- Río Negro)
 

 

Perisferias
 
Sonrisas desdentadas
                    de sueños.
 
Ojos huecos
              de alegrías
con restos de vida inútil
en sus cavidades.
 
Tinturas de oferta
para la escenografía
                  de su existencia
             de baratija.
 
Encías expuestas
terrenos infértiles
para el alimento
             de alto porcentaje nutritivo
para la risa llana.
 
Tierra de nadie
estos rostros
cabezas de ganado
marcados a fuego
como prueba fehaciente
                de su destino
poco rumboso.
 
Destino de fiestas ausentes
de pieles manchadas
de tanto sudar
                 por nada.

                                              Silvia Trincavelli
(Mar del Plata) 

La vida es la claridad vacilante
de una vela encendida.
Insegura, vulnerable,
apenas pudiendo ofrecer
un tramo de luz,
se abre oscilante
en la incertidumbre de las sombras.
 
La vida es fugaz, precaria,
como la llama de una vela encendida,
hasta que Otro, certero y universal,
decide soplar,
en un único e inequívoco suspiro
su luz.
 
Entonces, inexorablemente,
la vida,
como una vela apagada,
deja rastros en su cresta
de todo aquello que consumó,
de todo aquello que exploró,
de los perfiles que desnudaron su luz,
de los laberintos que cercaron su contorno.
 
Alguien, quizás,
recuerde con nostalgias
la vacilante claridad
de su llama
y tan sólo con esto
encienda un tramo de vida
a la escarcha de su sombra.
 

Violeta Torti
(San Juan)

a Don Leonardo Eloy Riesgo…


 
fuimos de la noche
fuimos de la noche
extraños objetos de carne y corazón
fuimos hospicio y bala de suicidio
portazo
recuerdo opiáceo
advertencia
réquiem
 
cuántas veces mis amigos…
zarpamos sin preguntarnos por qué
sabiendo que nos mentían el mar
presintiendo el matadero
  
que qué hubiera sido de nosotros sin nosotros...
pues
eso
soledades perfectamente desencontradas
 
de verdad es este vértigo
esta inmensidad
por ustedes ser quien soy
por ustedes
estos versos
 
hermandad
no todos mis amigos
están muertos
o locos
ni todas las noches
ni todas las guerras
(o drogas...)
han podido con sus mentes
y creo en ellos como en nadie
no todos mis amigos
están muertos
o locos
ni todos los excesos
y ni todas las decepciones
han podido con sus corazones
y ésa
ésa
es mi gracia salvadora
(a ustedes… los de siempre, y a los que por una u
otra cosa decidieron partir…)
 
 
chiro (mauricio pérez ruz)
chiro_sanjuan@yahoo.com.ar 

DE REGRESO

 
Su tenue mundo de hojas muertas,
paredes tristes y alcobas vacías,
con longevos espejos rotos,
siluetas e imágenes partidas.
 
Su hermoso sueño de alas blancas
con un suspiro del mar dormido,
a los pies de viejos pinares,
en lejanías de altos ríos.
 
Su tímido resplandor de noches frías
en el silencioso desierto de las sienes,
donde claudicados, los vientos sucumben
al igual que los peces ante el mar y sus redes.
 
Su solitario manto de lunas grises,
con senderos mojados de anastasias,
de millones de estrellas dormitando
 y mil mareas levantadas.
 
Cuánto me cuesta imaginar
lo que vive en sus mentes,
bajo qué sombras se esconden,
de qué huyen, a quién temen.
 
( Dedicado a los internos del Borda )
 
Juan Manuel Tasada
Secretario Honorífico del
Movimiento Literario Argentino

EL SOL DE LOS VERANOS


 
Ya la tarde declina diáfana y cristalina
y se lleva con la luz el sol tramontano,
ya de algodón las nubes otro invierno preludian
y la nieve rebate sus alas de pájaro.
 
Ya la pena del hombre el espacio conjuga
y en un gesto ritual se extiende de brazos.
Como el paisaje nuestro el alma se desnuda
y aterida de frío se guarece al ocaso.
 
Bajo los sentimientos el hombre se arrebuja
y resiste los ímpetus que azotan el páramo.
La savia sólo duerme o tal vez lo simula
para en la primavera producir el milagro.
 
El fruto de la vida en su tiempo madura
 y la vida renovada crecerá por sus pámpanos.
Se trocará la pena por secretas ternuras
y será más redondo el sol de los veranos.
 
Amigo, la tristeza su arabesco desdibuja
y la trilla nos espera rebozando sus granos.
 
 

Jorge Castañeda
(Valcheta - Río Negro)


SILUETA PORTEÑA
 
Pequeña poesía ciudadana.
Una calle, una esquina,
la gente caminando
ida y vuelta en su trajín.
Arriba las palomas del lugar
dibujan letras de canciones
en un pentagrama de cables
que se recortan en el fondo azul
del cielo de la mañana
 
Carlos Muro
carlosamuro@hotmail.com
(Capital)


 

 


ORFANDAD  

 
En canteros extraños germinan
inocencia y golosinas.
Su piel de estrellas amanece
marcada con silencios.
Las raíces atraviesan el firmamento arrugado
y en cada fruto brota una sonrisa.
Su cuerpo es el eco de otro cuerpo.
Se agranda la luna en el abrazo.
Cuando le regalan un beso eterno
se estira como gata de cornisa.
Tiene la identidad con alfileres
y el alma bifurcada.
 
 
Sonia Errea
soniaerrea@yahoo.com.ar
delapalabra - (MDP)


FINAL


Aquello no existe.
¿Acaso tiene un límite lo infinito?
¿Acaso ve la muerte lo eterno?
Inextinguible continuidad de instantes.
Inextricable prisión de invisibles.
Sólo los sueños de hojas secas al viento
Mueren de tristeza en el otoño.
Bendita ilusión la de ser hoja, pero...
Ay! si tan sólo pudiera serlo en los sueños.
Aquello no existe.
O tal vez todo sea un sueño...
 
Diego Orcoyen
estudiante de Ciencias de la Comunicación de la UBA - (Capital)

Traiciones
 
Una estéril agonía
corroe la historia,
alimenta la sangre
que nos navega dentro...
así se asesinó a la patria.
 
Un duelo sin tiempo
 
Diego Monachelli
(España)

INCERTIDUMBRE
 
Digo muertos
aunque los relojes se empeñen
en el hábito de medir.
Muertos, digo
como si la vida
estuviera en otro lado
o lo que viene
fuera a pasar y va a pasar
y ya pasó.
Digo, la tormenta del sueño,
el milagro que resucita.
Digo, la vida como muerte
de otra vida, de otra muerte
que abraza, digo
como si ya fuera el cielo
o el infierno.
 
Daniel García Plétikos
(San Pablo - Brasil)