Avispa 24 - Entrevista

Un café con...
Marcelo Birmajer por Jaro Godoy

 

Marcelo Birmajer
Premio Konex 2004
Diploma al Mérito 2004: Literatura Juvenil
 
Marcelo Birmajer nació en Buenos Aires, en 1966. Es escritor. Ha publicado, entre otros libros , Un crimen secundario (novela, 1992 ), El alma al diablo (novela 1994 ), Fábulas salvajes (1996), El fuego más alto (cuentos, 1997), Ser humano y otras desgracias (cuentos, 1997), Historias de hombres casados (cuentos, 1999 ), No tan distinto (novela 2000), Tres mosqueteros (novela, 2001) y Nuevas historias de hombres casados (cuentos, 2001). Es co-autor del guión cinematográfico “El abrazo partido”, ganador del premio al Guión Inédito en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana 2002 y del Oso de Plata en Berlín 2004; de los textos del film “Sol de Noche”, del libreto teatral “Cuatro Vientos y el saxo mágico” y del guión “Un día con Ángela”, ganador del concurso de cortometrajes 1993 del INCA.
Ha ejercido el oficio de redactor y colaborador en más de un cincuentena de medios gráficos de habla hispana. Entre otros, ha publicados artículos y cuentos en la revistas Fierro, La Revista (del diario La Nación), Viva (del diario Clarín) y Página/30; en los diarios Clarín y Página/12; y en los diarios españoles el ABC, El País y El Mundo. Escribe semanalmente en la revista Ya, del diario chileno El Mercurio. Algunos de sus libros han sido traducidos al alemán, al italiano, al holandés y al portugués.

JG: El adagio popular reza “No es bueno que el hombre esté solo” sin embargo en “Historias de Hombres Casados”, das la impresión que todas nuestras desdichas provienen precisamente de esa búsqueda, la no soledad o en términos populares, la felicidad, ¿es esto así o sólo una impresión de un lector distraído?
MB: Pienso que es así. Acuñé la frase en mi libro”Historias de hombres casados”, en el cuento que se llama “De allí provienen todas vuestras desdichas” que es sobre todo la búsqueda de la felicidad, no necesariamente de una pareja; creo que el hombre está condenado a no poder recluirse, a no poder desprenderse de sus apetitos, especialmente del apetito por la nuevo, lo excitante, por aquello que le resulta similar a la completud y a la vez está también condenado a no alcanzarlo. Uno puede decir de dónde vienen todas sus desdichas pero definitivamente lo que no puede hacer es decir cómo llegar a la felicidad.
Ante eso no hay respuesta solo señalar una verdad, aunque no tenga modo de modificarse.
JG: ¿Por qué pensás que esto es así? ¿Es algo que viene incluido como una condena, un axioma de la existencia? ¿Las famosas letras chicas del contrato de la vida?
MB: Marx en su “Once tesis sobre Feuerbach” decía que: “Hasta el momento los científicos y los pensadores sociales, se habían dedicado a observar el mundo y a lo importante de transformarlo”
Personalmente soy de la tesis de que no tenemos más remedio que seguir observándolo, lo único que le cabe al hombre mas allá es no empeorar el mundo, y que su gran bendición es la capacidad para observarlo, nada más que eso.
JG: Siguiendo tu línea de pensamiento, el hombre deberá habituarse a mirar lo que quiere sin nunca conseguirlo: un voyeurista de la vida...
MB: Sí, definitivamente...
JG: ¿Puede el hombre en este estado que planteás llegar a ser feliz alguna vez?
MB: Es un lugar común, decir que esporádicamente, pero cuando los lugares comunes dicen la verdad no hay más remedio que repetirlos.
JG: Historias que hablan de amor, de matrimonio, de la paternidad y de la muerte, del sexo y la pasión, del engaño y el miedo a la soledad, playas, fiestas, hoteles, aviones, taxis, bares y cajeros automáticos son los escenarios de este libro: ¿Te interesa escribir la literatura desde un lugar que sea rápidamente reconocido por la gente común o sólo se trata de una coincidencia?
MB: Mira, Jaro, yo soy un escritor realista que no necesariamente quiere describir la realidad, si no que se siente más cómodo partiendo de lugares que él reconoce, independientemente de lo que reconozcan los lectores; me siento cómodo narrando el barrio de Once que es el barrio donde nací y pasé toda mi vida, y que no necesariamente conocen todos los lectores, pero sí es reconocible para mí y a partir de ahí inventar historias que lleguen a lo extraño, a lo inesperado, a lo desconocido, pero partir de una base sólida que es la que yo conozco.
JG: ¿Cuál de todos estos lugares elegirías para escribir lo que podríamos llamar tu “Gran novela”?
MB: Para escribir mi “Gran novela” no sé. Sí como lugar donde me siento especialmente para empezar a narrar una historia, es este mismo lugar donde ahora estamos sentados, un hotel cinco estrellas, los pocos hoteles cinco estrellas que gracias a las distintas presentaciones, invitaciones, tengo la suerte de visitar. Siempre invitado ¿no?, porque mi patrimonio no me daría para visitarlos, pero este hotel cinco estrellas es el lugar ideal donde yo situaría varios de mis cuentos en el futuro.
JG: “Hace tiempo que he tomado la decisión de no envejecer más”, te dijo en una oportunidad Ernesto Sábato y vos dijiste “Me gustaba mas cuando era hijo” ¿cómo hacés para sobrevivir a la madurez sensata que se espera de un padre y de un escritor, aunque menos de este último?
MB: Pablo de Santis me llamó una vez para escribir una novela juvenil para Colihue, más que infantiles para adolescentes, y el vio en mí el tono la inquietudes propias para adolescentes y acertó porque la novela “Un crimen secundario” fue la más vendida de la colección y una de las más vendidas hasta el día de hoy, de hecho gracias a ese camino llegué a escribir literatura para adultos, llegué a escribir “El alma al diablo” una novela que tuvo mucha repercusión de criticas, comentarios, fue leída por distintos editores y eso me abrió las puertas para la literatura adulta.
JG: Escribiste mas de una treintena de libros, el primero a los 22 años, (La imaginación al cuadrado) tenés algunos inéditos, y tenés mas de treinta y tantos años desde los veinte de manera profesional, y según tus palabras “corrijo demasiado: un mínimo de diez veces cada libro.» ¿Eso debería sonar a responsabilidad o a neurosis crónica?
MB: Neurosis crónica, responsabilidad. Yo siempre me siento medio torturado, por la posibilidad de publicar y por recibir mi recompensa por los libros que escribo; entonces me siento como un trabajador que siempre tiene que demostrar que hace bien lo que hace, siempre esta aspirando al puesto, me tomo muy en serio este trabajo. Nunca consideré que ya llegué. Hasta el día de hoy cada libro que publico sigo pensando que es el primero y que no tengo la certeza de cuando voy a publicar otro. No sé si estoy en una posición muy buena. Mejor que cuando empecé seguro.
JG: Tenés tres libros sobre el mismo tema: desde ese lugar pregunto cuando el diálogo normal en la pareja entra a desgastarse, ¿cómo se vuelve a rescatar el nivel inicial? ¿Existen medios para lograr un buen diálogo de pareja?
¿Qué medios usaríamos para meter presas a las dudas, las replicas, los enfrenta-mientos, los reproches? ¿Cuáles elegirías vos?, qué consejos como escritor y sobre todo como la persona que ha atravesado por todas estas experiencias aunque no sean tuyas pero las has rozado muy de cerca.
MB: Yo creo que en la pareja no existe la comunicación, existen los momentos de acompañarse, o de disfrutar juntos pero que no es el diálogo lo que define, que el diálogo resuelve pocas cosas, que hay una serie de sentimientos, de pulsiones, de pasiones que pueden funcionar o no; si funcionan el diálogo no necesariamente sirve para mantenerlos vivos; si no funcionan, el diálogo no sirve para reconstruirlos. Yo pondría el dialogo como un apéndice en una relación.
JG: Siguiendo tu razonamiento, el amor para vos existe pero no el diálogo, entonces ¿Cuál es la atracción para que dos personas se mantengan juntas?
MB: Yo he visto parejas muy distintas. En algunos casos los que los mantiene juntos es la atracción sexual, en otros casos cada uno es el exacto soporte de cada uno, se acompañan. Yo he visto parejas donde la mujer admira mucho al hombre y lo que los mantiene juntos es que ella lo admira y él se siente admirado, he visto parejas donde él la toma a ella como a una madre.
Los motivos que mantienen junta a una pareja son tantos como parejas existen. El amor es como la felicidad: es muy esporádico, va y viene, entonces esas personas se mantienen juntas porque saben que conforman una estación donde el amor cada tanto va a pasar, y saben que mientras estén juntos el amor cada tanto va a pasar por ahí. Pero no necesariamente lo mantienen vivo cada vez que están juntos, de modo que la espera los obliga a encontrar motivos diversos del amor para mantenerse juntos.
JG: De una situación pasamos a otra, cuando los sentimientos entran en pugna, dos seres que ayer se amaron y compartieron una vida y hasta hijos, hoy
MB: No sobrevivo; definitivamente creo que la madurez es una etapa de la vida que nunca voy a alcanzar, que la etapa del desconcierto, de dificultad para adaptarse al mundo de los adultos y sentir cierta familiaridad con el mundo externo es una falencia que vengo arrastrando desde los seis años y sospecho que va a durar hasta los noventa; todavía no aprendí a manejar, siempre me siento incómodo al registrarme en un hotel o sacar un pasaje para viajar a algún lado, hay una enorme cantidad de tareas que me siguen resultando un poco por encima de mis posibilidades y la paternidad creo que ningún ser humano esta preparado para ejercerla y el hecho de que la ejerzamos demuestra el infinito amor que sentimos por nuestros hijos, asumir semejante tarea, la de criarlos aún cuando no estamos preparados para ejercerla.
En realidad me gustaría mucho sentirme más cómodo en determinadas situaciones pero realmente siento que estoy muy necesitado de suspenso, sorpresas, diversión, y de ciertas instancias de la realidad que a veces pienso incompatibles con esa madurez.
JG: ¿Por qué la decisión de escribir cuentos infantiles? ¿Fue mera casualidad o algo planificado por vos?
se odian. Desde tu punto de vista, ¿Por qué se llega a estos extremos en la pareja? ¿Por qué el amor no es capaz de sanar estos defectos?
MB: Primero siempre me parece muy paradójico que las personas que más se odian son las que más se amaron; el odio que siente una persona por su ex pareja es mayor que el que siente por desconocidos que le hicieron mucho mas daño, lo desprecia mucho más etc. Yo pienso que cuando uno le dio tanto al otro siente una compulsión a perdonarlo mucho menos, de todos modos yo estoy muy de acuerdo con una frase: que “estamos mas inclinados a perdonar el daño que nos hicieron que a perdonar el daño que nos dejaron que les hagamos”. Nunca perdonamos a aquellos que nos dejaron que les hagamos mucho daño; sí perdonamos a aquellos que más daño nos hicieron a nosotros. La solidez se quiebra cuando alguien deja que el otro lo dañe irreparablemente.
JG: Tenés una prolífica como diversa carrera literaria, libros publicados en géneros como novelas para adolescentes, fábulas, un ensayo sobre historietas, relatos cortos, teatro, ¿Esto es a que todavía seguís buscando tu lugar en la escritura o simplemente te gusta escribir lo que venga a tu mente?
MB: No, creo que soy un escritor prolífico, me paso la vida escribiendo, y realmente me dan ganas de escribir todo tipo de cosas. Tengo un libro de fábulas, un libro de cuento alrededor del barrio de Once, una novela sobre los guerrilleros argentinos, soy un hombre apasionado con diversos temas y a la vez con ganas de decir cosas. Eso por un lado y el otro, que también durante muchos años vivía de los libros que escribía, cada libro escrito representaba un sueldo para llegar a fin de mes.
JG: Hay en “Historias de Hombres casados” el segundo de la trilogía, 17 cuentos, que hablan de cuestiones que ya habías tocado en otros libros (El fuego más alto (1997), Ser humano y otras desgracias (1997).
Mi pregunta también es recurrente entonces: el amor es el eje central, el matrimonio y su rutina, los excesos del deseo, la relación padre-hijo, infidelidades reales o soñadas, pasiones, pulsiones, perversiones, ¿por qué una pareja llega al finales tan tristes después de haber compartido toda una vida de alegrías?
MB: Sí, el amor definitivamente es el eje central, la vida es final de muerte y es un final triste, y en la vida de las parejas también parece haber un procedimiento similar al de la vida biológica, y el final de las parejas no puede ser alegre, es el aburrimiento, el odio o la muerte biológica
de uno de los dos, los dioses que manejan los sentimientos en la pareja se ocultan tanto como los dioses que manejan nuestras vidas, no lo podemos ver y hacen lo que quieren; como no tengo la respuesta, por eso escribo cuentos; si la tuviera escribiría ensayos.
JG: «¡Qué poder tienen sobre nosotros las personas que nos aman sin que les correspondamos!»; o «Dios no es injusto; en un mundo entero de hombres felices no cabría la literatura». ¿Es entonces la infelicidad la madre de la literatura? ¿Y cuál es el poder del que hablás en las personas que nos aman? Siempre pensé que era al revés, el poder era ejercido por los que no aman.
MB: El poder que tiene la persona que te ama sin que vos la ames es el de incordiarte la vida, de buscarte de una manera loca, de amenazar con suicidarse, y vos al no amarla no le podes brindar ninguno de los requerimientos que ella pide, entonces su furor y su ansiedad aumenta y puede llegar a perseguirte y hacer de tu vida un problema. Con respecto a la desdicha en la literatura es que en un mundo feliz, en un mundo feliz, sin guerras, sin malvados, sin desencuentros no habría conflictos y entonces no habría literatura.
JG: Siempre pensé que era al revés, el poder era ejercido por los que no aman tanto y pueden de cierta manera tener un control casi absoluto sobre el que ama.
MB: Eso es lo que parecería indicar el sentido común, sin embargo cuando vos estás frente a una persona que te ama desesperadamente y no la amás, el que se siente desvalido es el que no ama, sin esa fuerza, sin ese furor, sin esas armas para vivir, es el que no ama, el que se encuentra desconcertado frente a la violencia del otro. Incluso cuando te escriba cartas o te lo manifieste de algún modo, no te podés defender, no sabés qué hacer, no podés aniquilar su amor, no podés hacer nada para que deje de amarte, y al ignorarlo alimentás la hoguera de las pasiones.
La indiferencia es la principal enardecedora del amor.
JG: ¿Es cierto que “el dinero es una de las pocas autoridades que respeto»?
MB: Sí, en el sentido de que yo no me inclino ante Reyes, ni Presidentes, ni antes supuestos sabios.
Yo estoy dispuesto a entregar mi trabajo a cambio de que me paguen, no cualquier trabajo, tampoco hago cualquier cosa a cambio de dinero, a mí no me importa si voy a escribir para enaltecer la figura de cual o tal persona, si no que voy a vender mi trabajo porque él me esta pagando.
Salvaguardo mi moral desgraciadamente a través del dinero aunque parece una cosa mercenaria y es todo lo contrario y además declarar de una manera transparente y clara que yo hago un trabajo, que tengo un oficio, y no mentir como hacen muchos escritores que escriben por amor a la humanidad o por que si no escriben se mueren cuando en realidad quieren prestigio, vender libros igual que todos.
La verdad es que yo no podría pasar mi tiempo sin escribir, yo escribiría toda mi vida me paguen o no, me publiquen o no, pero para qué voy a anunciar eso, yo escribo para que me paguen.
JG: Como escritor multifacético, ¿cómo definirías el término Poesía y Literatura?
MB: creo que la poesía es el único modo de atrapar a un lector sin contar una historia, la poesía tiene derecho a las imágenes sin sentido, tiene derecho a la falta de lógica, el relato y la novela no.

continúa arriba

La literatura es el arte de contar la condición humana con comienzo desarrollo y fin.
JG: ¿Hay algún tipo de status en la literatura para vos?
MB: No. Creo que todos los géneros son igual de prestigiosos cuando los trabaja la gente que sabe hacerlo e igual de chatarra cuando lo hacen lo que no saben.
JG: ¿Escribiste poesía alguna vez?

MB: Tengo muchas poesías escritas y nunca intenté publicarlas, creo que me da miedo; la poesía es un género donde el alma queda muy expuesta, uno queda muy desnudo, y no existe el recurso de ocultar tus propios sentimientos y ansiedades con una buena estructura. Entonces creo que soy un poco tímido para publicar poesía.
JG: En el cuento «A cajón cerrado», se describe una situación muy particular. ¿Cómo pensás que reaccionarías si mañana te despertás y descubrís que todo fue una linda mentira y nada más?
MB: ¿Si me despierto mañana y me doy cuenta que todos mis libros fueron comprados por un mecenas y no soy quien creo que soy? Lo pensé muchas veces. No me cabe duda de lo que haría: empezaría todo de nuevo de cero, como empecé cuando tenía 19 años.
JG: Una obsesión tuya es la de volver atrás en el tiempo y modificar lo que uno haya hecho.
Si pudieras hacerlo ¿cuántas de las cosas hechas desarmarías o no volverías a hacer?
MB: Creo que en el amor cambiaría un 50 por ciento o un 60 por ciento de las cosas que hice, como padre cambiaría un 10 o 15 por ciento y literariamente no cambiaría nada.
JG: Si no es entrar en terreno fangoso me gustaría saber: ¿qué cosas cambiarías en el amor?
MB: Trataría de mucha mejor manera a las mujeres que me amaron y fueron generosas conmigo. Y trataría de muy mala manera a las que amándome, fueron egoístas y muy crueles conmigo. Especialmente me gustaría tratar de manera más generosa a las que fueron buenas conmigo.
JG: En este momento estás casado, desde hace 10 años con Débora.
MB: Si, ¿cómo sabés todo eso? Parece que viniste muy preparado, muy bien.
JG: ¿Estás contento con tu presente?
MB: Yo estoy feliz, me siento incrédulo frente a mi presente, he viajado por el mundo, soy invitado a hoteles que jamás pensé en visitar gracias a mis libros y cuando doy una charla viene mas de cien personas; nunca me imaginé que iba a estar tan cerca de mis sueños.
JG: «Un enigma que comparte con el universo el mérito de no tener respuesta» Somerset Maugham. Leíste el libro de él en Mar del Plata y de ahí salió “Historias...” ¿puede decirse entonces que es un libro marplatense, al menos en su génesis?
MB: Sí, definitivamente. Mar del plata es muy importante en mi literatura, mi personaje Morseth que va a protagonizar “Tres mosqueteros”, y buena parte de “Nuevas historias de hombres casados” y todo el libro de las “Últimas historias de hombres casados” surgió de un cuento que transcurre en Mar del Plata en “Tres historias frente al mar de la muerte” que es uno de los cuentos de “Historias de hombres casados”; después en “Tres mosqueteros” hay una escena muy importante que es un chico que se pierde en la playa y esa historia es recontada muchos años después y se pierde aquí en la “La Perla” y esa misma historia aparece en mi película de la que escribí el guión: “El abrazo partido” ahí aparece también el relato del chico que se pierde en la playa, así que sí, Mar del Plata es muy importante para mí. Yo vengo a Mar del Plata desde que nací, mi tía Celia vivió toda su vida aquí y mis primas más queridas, Silvia y Susana, son marplatenses las dos.
G: “Para mí es fundamental incomodar al lector, inquietarlo”. ¿Por qué pensás así, con respecto a tus libros y tus lectores?
MB: Porque me parece que lo que justifica la literatura es que el lector sienta que está pasando algo; por un espacio de tiempo donde no sucede nada algo ocurrió aunque nadie lo pueda demostrar y eso sólo se lo puede confirmar por los movimientos del corazón y el alma y eso es mi inquietud. Dejarlo pensando, dejarlo divertido, dejarlo emocionado, que no ocurra como los diarios que después los usamos para envolver cosas sino que ese libro quede grabado en su memoria.
JG: Se dice que el manejo del humor en la literatura, si bien genera bienestar es siempre complicado y no todos logran un equilibrio prefecto, ¿cómo lo lográs vos? ¿Es innato o te ponés a pensar en chistes o situaciones graciosas?
MB: Es innato. Creo que hay dos experiencias humanas que me apartan de la desesperación total: el sexo y el humor. Y de esos dos elementos surge mi literatura sin que yo me lo proponga. Mi visión pesimista y neurótica de la vida me obliga a generar humor para soportar ese encuentro con la realidad. La estructura y los diálogos es algo que corrijo a menudo pero los gags quedan como aparecieron.
JG: Sacándote de todo contexto y alejándonos un poco de la literatura sé que sos una persona muy interesada en este tema: ¿Que reflexión te merecen tantas guerras alrededor del mundo, especialmente la que involucra a Israel - Medio Oriente y de la cual no hay viso de solución?
MB: De las guerras alrededor del mundo me parece que la necesidad del ser humano de escaparle al aburrimiento lo lleva a cosas mucho peores que el aburrimiento. No encuentro otra forma de explicar cómo puede haber tantas guerras en lugares tan inverosímiles como la guerra entre Ecuador y Perú, o la guerra entre Bosnia y Serbia, luego de la caída de la Unión Soviética, un momento que se podían haber dedicado a buscar nuevos caminos y contrariamente se dedican a cerrarlos como pueden.
La guerra entre Israel y los Países Árabes me parece distinta, aunque yo realmente creo que los Israelíes llegaron a medio Oriente buscando paz, Israel es un País que se creó pacíficamente, a diferencia de los españoles en América, los ingleses en Norteamérica. No hubo matanzas de nativos, apropiación de tierras. Las tierras a la que los Judíos llegaron en el año 30, 40, 48, eran compradas, se le compraban a los Árabes, no hay un sólo caso de un judío que haya matado a un árabe para quedarse con la tierra, antes de la declaración de Independencia de Israel; no fue una conquista y el poder de fuego de los que llegaban era mucho menor al de los nativos, los árabes tenían un mayor poder de fuego que los judíos que llegaban; esto los diferencia totalmente de los europeos que llegaban a América.
Y para mí esta dinámica de los Países Árabes de atacar a Israel se mantiene hasta el día de hoy, cuando gracias a Dios se logró la paz con Egipto y vos te fijás que Israel frente a una paz declarada y estable devolvió todo el territorio.
No hubo ninguna duda, el 70 por ciento del parlamento votó a favor de la devolución del territorio. Y hoy mismo el primer ministro Sharon dice que el va a devolver todo el territorio y se va a retirar de Gaza y Cisjordania, que es la posición dentro de su propio partido; mientras por muchos años se quiso retener ese territorio, ahora que está en el poder declaró que se va a retirar, lo único que necesitamos ahora es que se termine el terrorismo Palestino para que Israel pueda cargar con esta retirada. A mi no me cabe duda que la solución sigue siendo la misma: un estado Palestino y un estado Judío, la misma solución que se había propuesto en el 48 y los Árabes no aceptaron y yo te quiero garantizar y firmo lo que digo que si se termina el terrorismo Palestino no hay ningún Israelí que pueda impedir que Israel se retire totalmente de las tierras que corresponden a los Palestinos pero el punto de partida es que termine el terrorismo Palestino; no es una relación simétrica, que tienen que terminar las dos cosas al mismo tiempo. Lo que empezó el conflicto fue el ataque árabe contra Israel y ese ataque tiene que terminar primero, después viene la retirada israelita, y en caso de que no se efectuara la retirada, creo que habría una presión de todos los intelectuales de buena voluntad del mundo incluyéndome, para que Israel permita un estado Palestino libre.
JG: Justo hoy salió en un diario de afuera que les pagarían a los judíos las tierras para un retiro en paz...
MB: Totalmente, eso no lo hace ningún estado del mundo, y le van a pagar fortunas para no tener que sacarlos violentamente, eso es ansiedad por la paz; los judíos quieren la paz, y están dispuestos a pagar fortunas para que sus propios ciudadanos se vayan de sus tierras, que si quisieran retener lo podrían hacer por que el poderío militar israelí frente a los Palestinos es de un millón a uno. Ahora sí cuando Siria o Egipto o Jordania resuelven conflictos con los palestinos los matan de a veinte mil, se resuelven fácil por que los matan a todos. Israel si bien se vio obligado a matar defensivamente nunca alcanzó las cuotas de muertes de Jordania o Siria. Es el caso de los jordanos que mataron 20 mil palestinos en una semana y aquí en vez de matar estás pagando a tus propios ciudadanos para que se vayan para lograr la paz. Y lo está haciendo un ministro de derecha. Yo espero que esto se lleve a cabo.
El temor mío es que no termine el terrorismo; vos recibís un ataque desde una franja de tierra donde se aglutina una gran cantidad de terroristas, con qué elementos les pedís que no se defiendan, que no ocupen esa franja de tierra, si te está atacando un país enemigo, cómo defendés el derecho a la vida cuando no te permiten tu propia existencia.
Hay que decirles a los Aliados que no ocupen Alemania, después de 40 años la pudieron dejar. Pero cuando derrotaron a Hitler les ibas a pedir que abandonaran Alemania, imposible.
JG: En caso de que la guerra sea inevitable o este problema sea blanqueado a través de una violencia masiva: ¿de qué lado estarías? ¿Apoyarías la guerra?
MB: Yo no apoyo la guerra. En ninguna de sus formas. Apoyo la autodefensa; para mí hay una sola cosa peor que la violencia: someterse a la violencia. Lo único peor que matar es dejarse matar. No hay que dejarse matar, pero buscaría siempre todos los caminos previos a una guerra.
Además no podría existir una guerra entre palestinos e israelíes. Lo que existe es el terrorismo y las represalias israelíes. En una guerra propiamente dicha la victoria israelí seria inmediata.
El asunto es que como a los judíos por sí, por sus propios valores, les está prohibida una solución militar definitiva, continúan soportando el terrorismo. Una solución definitiva sería arrastrarlos a todos a otro país o una masacre. Personalmente no estoy dispuesto a escuchar eso.
JG: ¿Pensás en alguna animosidad mundial contra el Pueblo Judío con respecto a estos acontecimientos mundiales?
MB: Sí, efectivamente. Creo que hay una operación de prensa gigantesca, no concertada, pero sí siento que la izquierda está muy equivocada, que la opinión de izquierda anti-israelí no evalúa. Por ejemplo yo te puedo decir que no estoy de acuerdo con los colonos que se quieren quedar en Gaza y Cisjordania, pero ahí tengo una posición anti-israelí, no estoy de acuerdo con los objetivos políticos de Israel que están en desacuerdo con el estado Palestino. Ahí tengo opiniones distintas. Pero cuando vos leés la prensa, Israel siempre es el malvado, siempre está equivocado, no importa si es el primer ministro Barak o Sharon, la prensa los ataca del mismo modo. Cuando Barak le ofreció todo a Arafat, la prensa lo atacó igual que ahora ataca a Sharon, entonces cuando uno ve que no hay matices, no hay reflexiones, no hay variedad de pensamientos respecto a Israel, uno llega a la conclusión de que efectivamente hay un odio contra Israel que para mí obedece a dos motivos básicos; uno asociar a Israel con el imperialismo, como si ese país mas chiquito que Tucumán, rodeado de enemigos, tuviera una semblanza de imperialismo, y la segunda es el antisemitismo. Para mí son lo dos elementos que definen el odio contra Israel.
JG: Lo que decís va contra el pensamiento popular de que los judíos dominan el mundo, siempre cerca de los lugares estratégicos donde se mueve el poder...
MB: Mirá, si los judíos dominan el mundo, creo que somos terriblemente estúpidos por que dejaron que maten casi seis millones de personas, un tercio del pueblo judío en menos de cinco años, totalmente desarmados, desnudos, con las peores humillaciones que puede sufrir una persona. Si los judíos dominaran el mundo, no habría la ola de antisemitismo que hay en Francia ahora. Si dominaran el mundo no creo que hayan sido tan estúpidos como para que su único estado quedara en medio del desierto, sin petróleo y rodeado de enemigos.
Es lo que siempre digo “La estupidez en el mundo es como el agua, tres cuartas partes” y no me extraña que tres cuartas partes del mundo piensen que los judíos dominan el mundo.
Además no son capaces de dominar su propio destino y tienen que buscar a alguien que lo haya dominado o lo esté dominando.
Los judíos fueron los que recibieron los diez mandamientos, y mucha gente los asocia con el propio Dios. No es casual tampoco que buena parte del mundo haya considerado que su dios es un judío, Jesús, que es lo que considera la segunda religión más influyente del mundo, que son los católicos.
JG: Esta pregunta no estaba programada pero ya que hablamos de este tema, ¿qué te pareció la película de Mel Gibson, “La pasión de Cristo”?
MB: No, no la vi y por suerte no me dieron ganas de verla; hay cosas en las cuales me doy el derecho a ser prejuicioso y esta es una de ellas. No me dieron ganas de pagar una entrada para verla y además no le hago daño a nadie con no verla.
JG: ¿Cuál es la mejor manera de producir buena literatura? Leer mucho, escribir mucho y descartar, ¿qué pensás vos?
MB: La mejor manera de producir buena literatura para mí es leer mucho, leer mucho y caminar. Son dos elementos que tomo mucho en cuenta.
JG: ¿Por qué caminante?
MB: Por que se oxigena la cabeza, se ven cosas distintas, te encontrás con historias y procesás lo que leíste.
JG: Hay un cuento tuyo que empieza así...
MB: “A cajón cerrado”, sí. Un encuentro con un amigo que desarrolla la historia...
JG: «No hay teorías para la vida: la vida desprecia a las teorías”, y ése es un dogma: es el dogma Birmajer: ¿cuál creés que es la mejor manera de vivir la vida y como dice Almodóvar, no morir en el intento?
MB: Creo que la mejor manera de vivir la vida es no buscar el equilibrio perfecto, aceptar las contradicciones personales, y siempre vivir en la cornisa entre lo que uno quiere y lo que uno puede y aceptar que no hay más que esa cornisa y que a una lado y a otro está el abismo.
JG: ¿Algo así como vivir al filo de la navaja?
MB: Pero no en el sentido de arriesgarse o vivir al borde, si no aceptar que no hay más que ese pequeño estrecho entre lo que uno quiere y lo que uno puede y no tirarse ni a un lado ni al otro del abismo en busca de todo lo que se quiere o quedarse solamente en lo que se puede.
JG: ¿Qué le aconsejarías a la multitud de jóvenes escritores que asoman con sus escritos de todo el país?
MB: En primer lugar que lea mucho, que escriba mucho sin publicar. Que fue lo que yo hice.
Y que escriba solamente las historias que siente que sólo él puede escribir y que sabe cómo escribirlas.
JG: Gracias, Marcelo por una entrevista tan divertida, ingeniosa e instructiva, gracias por tu buen humor y paciencia...
MB: Te agradezco a vos, fue una entrevista maravillosa...
JG: No te me vayas, todavía tengo para vos mi última pregunta, pregunta que me gusta mucho y me genera curiosidad. ¿Qué opinás de Marcelo Birmajer?
MB: Es una excelente pregunta. Creo que Marcelo Birmajer es una persona bastante convencional, que tiene el afán de ser un escritor sorprendente, y que sin lugar a dudas va a ser un escritor leíble, que no aburre a sus lectores y que tampoco los deja insatisfechos.
JG: ¿Y Marcelo como persona cómo es?
MB: Bastante convencional, mucho menos divertido que sus libros, es una persona muy insegura, y que no atrae a los demás más que por un par de meses como mucho.
JG: Pero es un escritor que ha cultivado un matrimonio de más de diez años; a alguien pudo retener...
MB: Sí. No sé si la atraigo, al menos logré que no se aparte demasiado de mí.
Un millón de gracias a vos, fue una de las entrevistas mas geniales que me han hecho, me divertí mucho.
 
Marcelo Birmajer por Jaro Godoy, Mar del Plata, 13 de Junio del 2004.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Avispa 24 - Editorial

Para quienes conformamos La Avispa , es una alegría haber sido notificados que la revista había sido declarada de Interés Cultural por la Sub Secretaria de Cultura de Mar del Plata. Con este aliciente, un nuevo staff se ha unido a nuestra labor con placer y entusiasmo, de manera que el 2005 nos encuentra envueltos en cambios estructurales.
La búsqueda de la división del trabajo y la optimización de los recursos, la hace renacer con un objetivo común: apoyar el valor de la palabra. La dirección de la revista se ha empeñado en hacer crecer el umbral de expectativas respecto al contenido de cada ejemplar volcando artículos y comentarios en manos de personas especializadas en cada tema. Sus páginas tienen la intención de salir al encuentro de nuevos lectores y conservar aquellos que nos siguen desde el comienzo. Para eso, a partir del próximo número abriremos la sección de correo de lectores con el fin de volcar algunas de las muchas cartas y mensajes electrónicos que nos llegan con adhesiones o inquietudes.
De nuevo invitamos a los distintos centros culturales de Mar del Plata a integrarse en este vehículo de comunicación. Son muchas las entidades y muy poco el fluir de información. El conocimiento sobre los escritores que en ellas se aglutinan es casi nulo y cada año que pasa nos preocupa la indiferencia de la gente joven con relación a la palabra. Los talleres o centros de escritura son visitados en su generalidad por personas de edad intermedia o mayor y se nota la falta de frescura que aportan adolescentes y jóvenes. Podría decirse que, en cierta época no tan lejana, nuestro país silenció la voz de aquellos que eran los únicos capaces de cambiar historias; lo terrible es darse cuenta de que ese silencio continúa hasta nuestros días y quizás, sea ahora por indiferencia.

Esta es una realidad que no podemos seguir ignorando. Tal vez nosotros tengamos parte de culpa; por eso hacemos un llamado especial a los jóvenes. Nuestras páginas quedan abiertas esperando una respuesta. También es grato informar que desde el grupo nodal De La Palabra, Marcela Predieri y quien escribe, auspiciados por la Sub Secretaria de Cultura han puesto en marcha el proyecto para la difusión de autores locales éditos o inéditos: “Mar del Plata tiene Palabra”. Aquellos interesados en participar solo deben enviar sus textos (poesía o narrativa breve) a mdpti3n3palabra@yahoo.com.ar donde luego de una selección pueden ser elegidos para ser editados en algunos de los diez mil señaladores que se distribuyen mensualmente en Bibliotecas, librerías, Centros Culturales, etc.

Hoy la Avispa vuelve a volar entre palabras, rodeada de amigos como el primer día, desbordados de proyectos y con las ganas que nos caracteriza. Como es costumbre el avispero se alimenta también de material inédito; cuento, poesía, ensayos, reseñas bibliográficas y todo lo que tenga que ver con nuestro mundo cultural, por lo que invitamos a nuestros lectores a sumarse a nuestras páginas.
Alguna vez dije, que saberlos del otro lado, intactos, abiertos a las ideas, interpretes leales de nuestra pasión, nos obligaba a redoblar el esfuerzo de compartir nuestros sueños coincidentes. Hoy lo reafirmo.

Alejandro Gómez