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Hace muchos años, cuando tuve la oportunidad de conocer a Borges, charlamos un rato y le pregunté ¿cómo se escribe? el maestro, sonriendo, me contestó “como se puede”.
Lector agreste si te adornara la virtud del pájaro y desde tus alturas hubieses tendido una mirada...”
Pensamos hasta ahora al poeta, al escritor en general, como lector; debemos, como escritores, pensar en nuestro lector futuro. La entrega hacia el lector es absoluta, debe ser absoluta. Conlleva un dolor que de ninguna forma está en las aristas de la especulación, es el dolor que nace de la obra. Yo diría que nadie escribe lo que es rebelde a sus pensamientos, la vieja lectura bíblica lo dice claramente “de lo que está lleno el corazón, habla la boca”. No es el escritor y, en este caso el poeta, quien escribe para su autocomplacencia. El poeta sabe que frente suyo, abriendo el libro, está un lector que hará un examen acabado y cierto, o tal vez incierto, de lo expresado por el autor. Pero yo diría que el lector sintiendo, o a posteriori entendiendo el poema, lo hace suyo, sin ninguna propuesta previa, para que ese lector termine de construir o termine de escribir el poema. Aunque el poeta lo dé por finalizado, a ojos del lector ese poema está en ciernes hasta que el lector lo acepta. En las charlas que mantuve, aquí en Mar del Plata, con Romero Brest, él me recalcaba siempre que es el ‘contemplador' quien define y acaba la pintura del caballete que está obervando. Es así, decía este gran pensador argentino, que es el ‘contemplador' quien definirá y terminará la obra, pensando que ha descubierto al Ser en su totalidad. Porque el yo subjetivo existe en la obra que el ‘contemplador' ha descubierto. Lo mismo es para el lector en la poesía. “Muramos con la armadura puesta,
El poeta parte hacia la cacería de algo que falta, hasta ser expresado por la poesía. En la obra “Las tres voces de la Poesía” Eliot dice: “el poeta no sabe lo que tiene que decir hasta que lo ha dicho”
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4-La libertad: una ética de la creación “Quién sabe si algún día tiraremos las máscaras Un gran poeta ruso, Alexander Bloch, sostenía que “la tranquilidad y la libertad son esenciales al poeta para poder liberar la armonía.” Esta condición es fundamental para la creación, en el marco de una ética para la libertad, ya que el artista, al dar rienda suelta a todos los mecanismos del inconsciente y del consciente que habitan su interioridad, hace posible la creación, actividad secreta que no es otra cosa que lo que ansía el creador. “El poeta está siempre comprometido, Se tendría que escribir desde el umbral del desgarro. Una vez un amigo en Madrid me preguntó en una charla de café, ¿qué es el creador?, yo había estado hablando del poeta creador, - una cosa es ser poeta y otra bien distinta es ser poeta creador. El creador es el que tiene un sentido de universo tan importante que hasta al común de las cosas le da una interpretación diferente a la ordinaria. Es decir, el creador tiene una suerte de antena hechizada, acepta los comportamientos, los recibe, los metaboliza en su interior, y cuando por fin ese consciente carcelero se ha ido por un instante, es entonces cuando el inconsciente abre las llaves de la cárcel y ensaya un poema ¿Por qué? Porque el subconsciente le insufló toda la necesidad para que ese poema tenga realización propia, no sólo que respire interiormente por ese metabometabolismo, -fíjense que ese poema del subconsciente es el poema que el consciente no se atreve a discutir, porque posiblemente carece de las herramientas que el subconsciente tiene para dirimir el combate en la función creativa. “... ¡Sintaxis del relámpago!, Michel Foucault, en su encomiable obra Las palabras y las cosas, nos dice que la gran tarea a la que se dedicó Mallarmé hasta el fin de su vida; tarea que, en su balbuceo, encierra todos nuestros esfuerzos actuales, para retornar a una unidad quizás imposible, el Ser y el lenguaje. A modo de conclusión Como ustedes observarán y agradeciéndoles la atención que han tenido para conmigo al permitirme compartir las reflexiones antedichas no hay un único camino posible para alcanzar un estado de creación poética. Lo importante es el hallazgo de la palabra que nos guíe hacia el discurso poético. |
PAUTAS PARA ELABORAR UN BUEN GUION TELEVISIVO Lucila de la Torre |
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PRESENTACION y ARMADO: Para una hora de emisión deben tener 5 bloques de 6 páginas oficio (o 7, de A4). Se divide imaginariamente la página en 2 cuerpos verticales, casi de igual formato. A la izquierda va la escenografía, descripciones, gestos y actos de los personajes, y toda otra indicación que no necesite escucharse. A la derecha, con mayúsculas el nombre de los protagonistas y a continuación, en minúsculas, el parlamento y los sonidos. La distribución es sencilla. Al final de cada bloque o cambio de escena, la palabra «corte». Se enumeran las escenas del principio al final del guión. Cada una de ellas cambia cuando aparece o desaparece un actor, sin cortar el hilo del relato. Es aconsejable que al final de cada bloque (para dar paso ala publicidad), dejar deslizar una incógnita, a veces sólo una frase, que puede ser dirigida a alguien, o simplemente una reflexión, un pensamiento solitario que se formula inconscientemente. O dejar ver una imagen que sorprenda o intrigue. Es efectivo para despertar la curiosidad del televidente y así evitar un cambio de canal. AMBIENTE- ESCENOGRAFÍA: Tratar de no usar muchos escenarios, hay, que recordar que son costosos, ya veces el presupuesto impide presentar una obra muy bien hecha. También evitar situaciones insólitas, difíciles de lograr. Recordemos que no siempre estamos en presencia de fabulosos empresarios, y aunque así fuera )muchos no quieren arriesgar con un autor desconocido, cuyo impacto en el público no está probado.
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No explayarse indicando las tomas, los ángulos, la posición de las cámaras, solamente sugerir un primer plano, un detalle, cuando sea muy importante para el énfasis de la acción. PERSONAJES: Informarse de su ambiente, sus modismos de lenguaje, (cada ocupación tiene los propios}. El carácter, los antecedentes, la familia, el trabajo. Averiguar «in situ». También consultar libros, folletos, etc. Suele ser de ayuda una descripción del aspecto físico, ademanes y reiteración de opiniones sociales, políticas, otras de orden general. Esto sólo para ayuda del autor, al margen de la obra. |
ARTE, EDUCACIÓN Y SOCIEDAD |
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Muchas veces cuando se nos convoca para hablar sobre un tema, terminamos hablando de cualquier cosa, menos de lo que nos convocaron para hablar y esto tiene sentido si nos ponemos en la piel la clara idea que somos hijos del Proceso y sobrinos del menemismo
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El arte se convirtió en espectáculos multitudinarios, un fino caldo de cultivo para observar con detenimiento el accionar de los jóvenes en grupos y además una masificación burlesca conducida de la mano del Zar del menemismo televisivo, Marcelo Tinelli y de su ridiculización de la gente. |
JUAN JOSÉ SAER Roxana Palacios
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“Un hombre se propone la tarea de dibujar al mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara” Jorge Luis Borges Desde que me contaban cuentos de hadas, antes de aprender a leer, me llamaba más la atención el modo en que un zapallo se transformaba en vehículo o un espejo devolvía la imagen inesperada, que los besos de amor que despertaban princesas o los zapatos que calzaban en un pie único para cerrar finales. Recuerdo hoy, con cierta satisfacción, que me hacía muchas preguntas acerca de cómo continuarían aquellas felicidades empaquetadas. |
psicoanálisis, la literatura de la mirada, el Nouveau Roman, Bajtin, Barthes, Derrida; Saer representa la ficción como un espacio de teorización de su propia escritura. Construye y oculta, y muestra cómo construye.
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DRÁCULA Y EL IMPERIO DE LOS AMORES QUE MATAN Lic. Ricardo Silva |
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En los últimos años se han visto proliferar, a través del cine y la literatura, una notable cantidad de historias de vampiros. El hecho de que se siga invirtiendo recurrentemente dinero en el mismo tipo de figuras, ha llamado la atención de numerosos especialistas en ciencias sociales.
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3) Drácula como analizador institucional. 1 Cao, José Luis: “Drácula y el misterio de los vampiros” ; Ediciones Mito-logos, Buenos Aires, 2001. |