Avispa Nº 22

Libros y Revistas recibidas

MENSAJES ESCONDIDOS - Villegas Oromí
El memorial incendiado - Sobre la poesía de Luis Escobar
EN EL FUERACAMPO - Roxana Palacios
LOS ALTOS AÑOS - Fermín Estrella Gutiérrez
MAISON "LAS FLORES" - Marcela Predieri

MENSAJES ESCONDIDOS
Poemas de Alfredo María Villegas Oromí
Edición: Botella al Mar 70 páginas.

En la producción literaria de Alfredo María Villegas Oromí, la poesía ocupa un lugar preferente para “encontrarse a sí mismo”, como él mismo manifiesta en la solapa de Mensajes Escondidos .
Los años de contacto con el espacio rural lo nutrieron de paisajes en donde montes, ríos y cañadas del litoral van a despertar, años más tarde, renacidos en sus creaciones poéticas.
Inicia el libro con algunos de sus pensamientos que nos muestran cómo de un hombre acorazado en el entorno puede renacer, a través del amor y de la persecución de sueños, el poeta.
Las obras ordenadas en tres partes: La Bendición del Fuego; Otras Bendiciones, La tierra, el Agua, el Aire y Dark Day break , se resuelven en palabras descriptivas, tanto del entorno, como en: “Es otras cosas, El cachorro/ Del isleño al que le canta Vera Cruz./ El lápiz de carbón de Juan Arancio./ El milagro de sus manos/ Recreando el corazón del Mocoví”. “Era una lluvia de flores salvajes/ Iluminando los bordes de tu cama”. “Este trigo indócil en mis manos./ El aroma del monte en primavera./ Los cardos estallando a cada paso./ Los esteros”. “La tierra colorada era una fiesta./ En el barrio,/ más allá de las barrancas,/ rezongaba solitaria una acordeona./ Alguien estaba deshilachando un chamamé.” , c omo de su interioridad cuando dice: “No es importante la gloria o la caída/ Sino saber que ofrecimos todo,/ Que peleamos la vida palmo a palmo y nunca nos dimos por vencidos.” O bien: “Esto que se ha muerto es algo mío./ No lo puedo llamar si no lo nombro./ No lo quiero nombrar porque soy yo.” O como en su esperanzado: ”Voy a seguir hasta el final/ Porque es algo que yo mismo he elegido.”
El léxico representativo y el ritmo de los versos dan cuerpo a estos poemas que hablan del amor: “Tal vez, un beso inesperado/ Esté escapando ahora/ Asaltándote los labios./ Descubriendo las claves del Amor./ Esperándonos…” . Potencian las palabras en función de una imagen: “Aquí,/ en este límite profundo/ donde la soledad dibuja jirones en el alma.” “Las crueles llagas/ de las piedras desoladas del camino.” “Los árboles desnudos/ sorprenden la quietud de las ventanas.” Revelan el aprendizaje desde el dolor: “…He golpeado, escarbado/ cada palmo de mi cuerpo./ ¿Dónde estás? ¿En la entereza del Quebracho/ O en el hacha?/ ¿En la áspera verdad que no comprendo?/ Tal vez…” Inquieren sobre su interioridad: “Él no puede saber/ que sin su voz yo también estoy perdido,/ que la noche es más noche sin palabras.”
Dice Robert Frost: “la poesía joven es el aliento de los labios agrietados. La boca debe descubrir el modo de mantenerse firme sin endurecerse.” Villegas Oromí hace esa poesía cuando nos dice: “Bocas de inquieta magia./ Espadas florecidas. Palabras./ Signos que han nacido/ Entrelazados.”
En la última parte se encuentran cinco poemas en inglés agrupados bajo el título Dark Day break. Si bien los escritos en castellano revelan las marcas, buenas o malas, que la vida le ha dejado para siempre, creo que en Dark Day break están los mensajes escondidos más ocultos del autor, ya que en ellos efectúa un repliegue sobre sí mismo para encontrarse en lo interno. La lectura entre líneas de esos versos deja entrever la búsqueda del propio conocimiento, su evolución como ser humano, la libertad interna y el encuentro con su propia divinidad. Lamentablemente al no utilizar la traducción, algunas palabras con varios significados no me permiten acceder al exacto decir del autor.
De este libro que me retrotrae a la magia de Carlos Mastronardi puedo decir, como conclusión, que Villegas Oromí sabe del poder de resonancia que encierran las palabras que utiliza para dirigirlo, prolon-garlo y definir por ese medio el arte de la poesía.

Vilma Brugueras

EN EL FUERACAMPO
Roxana Palacios
Ediciones del Dock 121 páginas

Con un conocimiento exacto de la naturaleza del lenguaje poético y un tono medido, sin estridencias Roxana Palacios nos introduce en el fueracampo (“Todo lo que está fuera de la escena” nos dice su prologuista Liliana Díaz Mindurry) que construye en su libro de poemas. Ese fueracampo queda expuesto en la sutil descripción de la fotografía en blanco y negro que ilustra la tapa del libro. Las mínimas observaciones constituyen un dibujo comprensible de la misma y, nos dice al comenzar: “Conmover en blanco y negro: difícil, amigo,./ es preciso imaginar qué pasa en el fueracampo,/ es preciso apelar/ (por lo menos) a una doble mirada...” para terminar diciendo: “entonces un fondo,/ un atrás borroso,/ en el fueracampo.”/ De: Descripción.
Los poemas agrupados bajo los títulos: Desniveles- Cambiar el aire- Fronteras- Perderse de vista, nos hablan de los pensamientos en donde habitan los interrogantes, los mismos que a diario nos preocupan. Nos hablan además de lo que no alcanzamos a comprender: “Lo que todavía no alcanzamos a entender/ es si la mansedumbre, el silencio, la torpeza/ eran estafas/ o argumentos.” De: Fisuras. Lo que creemos improbable: “De buenas a primeras pasamos a creer en lo / improbable,/ por eso escribir se parece a sofocar este olor a/ sombra./ Se podría preguntar cuál es la instancia a la que/ llamamos improbable,…” De: Improbable. Lo que podríamos haber preguntado: “Uno podría haber preguntado cómo iluminar cicatrices/ para que el reflejo de esa otra lluvia no germinara en/ nuestra boca en nuestro sexo en nuestra siempre.” Lo que pasa si: “qué pasa si le sacamos la almohadilla eléctrica al/ escalofrío,/ si nos atamos al fondo con ventosas para que no nos/ lleve la corriente,/ si miramos a través de la fractura y encontramos el/ pasaje;…” De: Calcarse.
Su escritura no se desentiende de la circunstancia histórica y se reconocen en ella los estigmas de la contemporaneidad, involucrándose con la realidad desde una mesurada lírica: “Una foto,/ la primera,/ la que está pegada al corcho que cubre la pared./ Vos sabés que las fotos están en el presente,/ Franco,/ que guardan ausencias porque son signos,/ emblemas.” de: Como ahora. “Han brotado unos penachos rojos del otro lado de la reja: estambres o cilias con bolsas de polen tan expuestas, tan abiertas, que resulta imposible pasar sin detenerse./ El viento sopla del este. Es un bramido, un pájaro, un abismo, y es: lo raro y doloroso de la dicha, lo manso y transparente de las piedras, el roce, los cuerpos desnudos, un resorte que humedece las heridas;…” de: Frontera III. “¿Y si se pega a las cortinas y detrás de las cortinas/ rejas verdes y después de la vereda el empedrado y los/ discos del carro que se llevan lo que otros pensaron/ que era viejo?” de: Para armar.
Roxana Palacios es una escritora que nos reconcilia con nuestro modo de pensar, adivina nuestras preguntas y las reformula. Sus respuestas constituyen un organismo vivo de donde aprehendemos el significado interno de las cosas, y también aquél que como un aura las revela en el fueracampo.
En el fueracampo: Un libro recomendable de edición esmerada y depurada presentación.

Vilma Brugueras

Libros

El memorial incendiado
Sobre la poesía de Luis Escobar
Cuando leí el titulo elegido para dar a conocer estos primeros poemas de Luis, Escaleras de pájaros en el Mar , supe enseguida que escribir unas palabras no resultarían nada fácil para mí.
El titulo me atrapó instantáneamente y ya se formó en mi mente el simbolismo recurrente asociado a una escalera de pájaros brotando del mar.
Abre el fuego literario el poema “Desgarro ”, poema difícil de trazar a no ser por el idioma de los sueños donde todo aparece y desaparece, paisaje fragmentado donde el agua musical desgarra la niebla que nos ciega,
Huesos de ausencia/ como rasgos de la herida victima/ en la fortuna del filo mendigo/ E l poeta se sumerge en un mundo hasta ahora desconocido para mostrarnos el otro costado de la luna, desde el silencio, con paciencia de sacerdote va labrando y puliendo la palabra para llegar y arrancarle el corazón, donde reside la belleza, ese diamante oculto a la simple mirada del común de los mortales, que sólo un poeta entrenado podrá sacar y darle vida, darle la luz de un nacimiento.
Me asomo/ a tu palabra hundida/ con ritmo de alfarero va dejando que el poema empiece a construirse y erguirse desde el más hondo y doloroso silencio, Un desaliento oscuro/ Un piano que llora/ teclados de pájaros/, cómo resistirse a la hipnosis provocada por las palabras, como un sutil encantador de serpientes, nos va llevando a territorios donde crecen las rosas de una poesía, nieta de nostalgia y aire de melancolía, hija de influencias de poetas de pincel surrealista.
Te llevas el ayer/ sobre el día que fallece/ rincones que doblan tu nombre/ cuando la ausencia toca la puerta y se adueña de las palabras le toca al poeta definir el delirio de lo invisible, y somos testigos aquí, testigos directos de un quiebre, no hay ruta ni mapas; Luis no sigue corrientes establecidas ni estéticas de dudosa moral, aquí el poeta se abre paso y transforma su silencio en el camino a seguir, define un lenguaje propio y es en ese idioma donde nos dice como al pasar que la poesía se extrae desde la profunda cantera del alma, donde fallece el día y se incendia algún nombre.

Venís disfrazada/ en un susurro/ y llevás tu nombre verde/ a un aroma del abismo/ me derrumbás/ herido/ en clavos de ausencia/, como una daga musical las palabras penetran y cruzan el alma del lector como caballos de agua buscando su perdida lluvia; el poeta deja que el telar de su imaginación nos muestre todo el misterio, escondido en un nombre, en un silencio, o tal vez muy adentro de el mismo, como un barco sin tripulantes, nos lleva entre las ruinas del pensamiento, para desmaterializar las ilusiones acaso perdidas en los altares de un alfabeto pagano.
Lluvia de puñales/ crucifijo del pecado/ perros envenenados/ grito vencido/ la estocada es de muerte, de música que subleva los sentidos, un giro misterioso que nos propone casi sin querer, adentrarnos en la angustia, en la fuente natural donde nace la desesperación tejiendo un tiempo de caprichos, tiempo de gritos dormidos por la muerte, sendero más allá de todas las fugas, pisando las cenizas de la noche, con su grito vencido el poeta le muerde la espalda al silencio, mientras afuera ladran dos perros vencidos de lluvia y nostalgia, mientras el suicida de flores anuncia su próxima víctima.
La poesía de Luis es intensa, es una tormenta en pleno desierto, no hay refugio para ella, es el viento sembrando primaveras como heredero de antiguos rituales, es la hoguera donde se desnudan las hijas de la soledad, mientras el poeta pierde el alma mirando debajo de las palabras, buscando el memorial encendido de su santo destierro, y como dijo Heráclito: aquí están presente los dioses, Luis se transforma entonces en el sembrador predilecto de los dioses, como el ardido poeta en una caravana de antorchas, Como un ángel muerto/ en la faz de su fuego/ como palabras muertas/ nada más.

Jaro Godoy


*Luis Escobar tiene en prensa el poemario ESPEJOS DESCALZOSDe próxima aparición en la Colección DE LA PALABRA

Libros

LOS ALTOS AÑOS
De Fermín Estrella Gutiérrez



Presentar a Fermín Estrella Gutiérrez sería una irrespetuosidad dada su larga trayectoria por todos conocida.

El autor de Los Altos Años vive y siente la poesía. Este sentir lo manifiesta en sus sonetos. Es un canto sobre los antónimos que nos presenta el diario vivir como lo son: tierra y cielo, vida y muerte, juventud y vejez, alegría y tristeza, amanecer y anochecer. Todo dicho con un vocabulario rico y simple a la vez. Profundo como un abismo y con la claridad de un manantial. Su lectura provoca placer. El lector se identifica con muchas de sus poesías y razona: escribe lo que yo quisiera decir y no sé cómo hacerlo.
Trasmite esperanza hacia lo por vivir. vive, aunque el fuego te consuma».»Mas no mires atrás, sigue adelante». Aunque también mues1ra su desazón diciendo: «‘la muerte aguarda impávida y segura» el túnel se abre, lóbrego y cercano»
En los sonetos dedicados a su familia conmueve el amor que de ellos emana. En toda la lectura de Los Altos Años cada verso es una caricia que deja un sedimento de amor.

 

Edith Ruz de Colombo
SADE

MAISON “LAS FLORES”
Manuel Oscar Blanco
CUENTOS 130 pág.

Las prostitutas y un destino de flores que no puede ser modificado, la belleza y las faltas; la venganza de un hijo, como en el caso de El Engaño” , el drama de aquel pintor que busca el rostro de Dios, en Figura ; la incomunicación en Campeonato mundial ; la búsqueda de la justicia, la redención de los pobres y la palabra, en Abelardo el acuarian;, la búsqueda de la mujer perfecta, aquella se ha ido irremediablemente en el tiempo y la juventud; la verdad última y el sentido de la muerte son algunos de los hilos que se entrelazan en Maison Las Flores pero no es una búsqueda que paralizará al autor como al personaje de uno de los cuentos más logrados del libro, La voz de la Piedra , sino que lo impulsa, lo eleva, lo incita a buscar a través de su cuentos distintas estrategias que le permitan a través de la forma exaltar el contenido. Un buen libro –diría Graciela Falbo– es aquel que nos llena de preguntas y en Maison Las Flores, centrándose en la búsqueda, las deja a todas planteadas.
Como bien expresa en el prólogo Ignacio Zurzo: “estas páginas condensan historia viva de lo humano. En esa dirección ha trabajado Manuel Oscar Blanco: procurando que sus cuentos tengan belleza y verdad en grado de máxima contundencia.
No serían concebibles ciertos héroes sin el espacio y la época... Detrás de estas páginas palpita a menudo el Oeste medio de la ciudad de Buenos Aires con su rica herencia de poetas y narradores, y el autor de Maison Las Flores supo ver, con ojos de clínico y filósofo, la irrupción de una miseria que atravesarían por lo alto pulcras y absurdas autopistas.
Manuel Oscar Blanco nació en Buenos Aires, es Doctor en Medicina. Su libro ha merecido la Faja de Honor De la SADE.

Marcela Predieri

Libros

 

 

 

 

Por el fomento del Libro y la lectura

El 9º Foro Internacional por El Fomento Del Libro Y La Lectura , que se desarrolló entre el 18 y el 21 de agosto del 2004 en Resistencia, Chaco, demostró que la coherencia, criterio y dedicación con la que fue organizado, cumplieron con la función de “abrir la cabeza”. Las ponencias estuvieron divididas por temas en seis mesas con 26 panelistas, con una conferencia de apertura a cargo de Ana María Shúa y una de cierre de Beatriz Sarlo, ambas de un nivel tal, que constituyeron una fiesta para la platea que colmó las instalaciones de teatro Guido Miranda, con capacidad para más de 700 personas.
Los exponentes que concurrieron a presentar sus trabajos fueron, por nombrar sólo a algunos, Ma. Angeles Pérez López- España, Eric Nepomuceno -Brasil, Jeanie Murphy -USA, Heras León -Cuba, Genevieve Patte –Francia, -Blanca Alonso Cortés –España; que junto a personalidades de nuestro país como Graciela Bialet, Belgrano Rawson, Angélica Gorodischer, Graciela Falbo, Jorge Dubatti, Nora Lía Sormani, Canela, Luis María Pecetti, dieron jerarquía al encuentro.
Los temas que se desarrollaron tanto en las charlas como en los talleres fueron diversos pero atendiendo siempre al lema de FMG –“leer abre los ojos”-. Entre ellos: Cómo promover la lectura desde las bibliotecas, Estrategias para captar lectores

desde la escuela, Cómo formar lectores desde los talleres literarios, Que los chicos lean ¿es tarea de los grandes?, Condiciones didácticas para la formación del lector, Qué, cómo y por qué leen los que escriben, La prensa literaria: revistas culturales, Cómo escribir un cuento, Al cuento hay que leerlo y A la poesía hay que leerla.
Ante tanto caudal de información y debido al entusiasmo generado entre los doce integrantes de la delegación marplatense que viajó al encuentro - Declarado de Interés Cultural por la Subsecretaría de Cultura del Partido de Gral. Pueyrredón-, Asociación Amigos Villa Victoria junto con DeLAPALABRA –Grupos de Estudio y Creación Literaria- decidieron oficiar como agentes multiplicadores y organizaron la 1º Jornada Marplatense por el Fomento del Libro y la Lectura destinada a bibliotecarios, docentes de todas los niveles de enseñanza, coordinadores de Talleres Literarios y público en general, la cual se realizó el 24 de setiembre pp. en el Centro Cultural Victoria Ocampo.
Desde LA AVISPA, nuestro más sincero agradecimiento a Mempo, a todos y cada uno de los colaboradores de la FMG quienes con su labor desinteresada hicieron posible el 9º Foro y a los chaqueños, por su hospitalidad. Hasta el próximo encuentro. Allá iremos por más.