¿QUIÉN MUERE?
Pablo |
DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS TODO NIÑO, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene el derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica. (Recogido de Correo Editorial de Bogotá, Órgano dela Cámara Colombiana del Libro, donde apareció en l990) |
“La voluntad de crear nace de la insatisfacción frente a la vida (…) El proceso de creación narrativa es la transformación del demonio en tema” Mario Vargas Llosa,García Márquez,Historia de un deicidio . |
“Todo escritor encuentra lo que seguramente estaba buscando, aunque a veces lo encuentre sin darse cuenta de que lo estaba buscando.” Abelardo Castillo , El oficio de mentir. |
“Un buen escritor no es cuentista ni novelista, es una persona resignada que escribe lo que puede (…) Los géneros literarios son una ilusión. Imaginamos historias, y lo único que podemos hacer es acatar su forma, que siempre es anterior a las palabras, aceptar sus leyes y tratar de no equivocarnos demasiado” Abelardo Castillo , Las maquinarias de la noche. |
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| “En mi opinión, buscar no quiere decir nada en pintura. Encontrar, eso es lo que cuenta…Todos sabemos que el arte no es la verdad, el arte es una mentira que nos hace tomar conciencia de la verdad, al menos de la verdad que se nos ha dado a entender. El artista debe encontrar los medios de convencer a los demás de la verdad de sus mentiras” ‘Picasso Speaks' en The Arts , mayo 1923 |
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El Personaje. Diario LA CAPITAL 9 de agosto de 1998 |
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“Los fantasmas de un escritor son aquellos personajes o detalles o situaciones que persiguen al autor, como perros de presa, a lo largo de todos sus libros. Son imágenes que para el novelista tienen un profundo contenido simbólico, un significado que normalmente no entiende, porque los fantasmas son arteros, además de obcecados, y se ocultan con tan buena maña entre los pliegues del subconsciente que el escritor a menudo ni siquiera es capaz de saber que los tiene; y así, puede suceder, por ejemplo, que un autor suele meter en sus libros personajes cojos, pero que se haya dado cuenta de que lo hace.” Rosa Montero, La loca de la casa . |
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