Avispa 21 Ensayos

RESONANDO CON GARDEL ... VÍA ZITO LEMA

A pedido de la Ing. Marcela Predieri, he escrito el siguiente artículo que consiste en una reelaboración de lo expuesto el día sábado 5 de junio de 2004 en la sala de la Asociación Bancaria de la ciudad de Mar del Plata, en ocasión de presentarse el libro de Vicente Zito Lema: “El bronce que sonríe ”. La jornada contó con la presencia del autor, y compartí el panel de presentadores junto a Ángela Ternavasio (Profesora de Letras), Victor Iturralde (Actor y Bibliotecario), Fabio Gonta (Operador en Psicología Social y Coordinador de Talleres Literarios) y Alicia Falcón (Actriz de la obra homónima).
Es un verdadero honor para mí estar en esta mesa presentando un nuevo trabajo de alguien a quien admiro y considero un verdadero maestro. Me invitan para que presente el libro en que se basa la obra teatral “El Bronce que sonríe”, desde la perspectiva de un trabajador de la salud mental. Y, como soy psicólogo clínico, no puedo dejar de pensar en una temática que prácticamente ha acompañado gran parte de la obra y la investigación de Zito Lema, que son los puntos de conexión entre el arte y la locura. Al igual que Vicente, no creo en la neutralidad. Y es por eso que voy a intentar iniciar y finalizar este análisis, desde mi implicación con el motivo central que hoy nos convoca: la obra de Vicente, y su propia persona.

PRIMERAS RESONANCIAS
“Escucho un tango y un rock...y presiento que soy yo...” ( Yo no quiero volverme tan loco - Charly García, 1981). Escuché hablar por primera vez de Vicente en 1990. Tenía referencias de que era un escritor especializado en el arte y la locura, y que había escrito un importantísimo libro1 que contenía una serie de entrevistas que sobre este tema le hiciera -poco antes de su muerte- al eximio psicoanalista, el Dr. Enrique Pichon Riviére. Por entonces, mi interés por todo esto se remontaba a mi pasión por la música, particularmente el rock. Y comenzó a resonar en mí un lejano recuerdo que había logrado conmover mi adolescencia. Syd Barrett, el primer líder de Pink Floyd. Aquel que luego de prácticamente marcarle a sus compañeros el camino que los conduciría al éxito, y grabar –en los albores de la psicodelia- el primer disco de la ya legendaria banda inglesa, enloqueció. Desapareciendo poco después, y sin siquiera llegar a participar del reconocimiento mundial que Pink Floyd llegó a tener y tiene aún.
Años después, las ironías de la vida me llevaron a reencontrarme con la obra de Vicente, dado que mi Tesis de Licenciatura, era un trabajo acerca de los aportes de Pichon Riviére a la Psicología. Ya en ese contexto, leí con absoluta dedicación las conversaciones de Enrique y Vicente sobre el arte y la locura. Tanto la lectura de este libro como el hecho de haber podido escribir aquella tesis (que para mí era mucho más que un trámite), me llevaron en gran medida, a encontrar mi marco de referencia, mi identidad, y luego mi propio estilo como psicólogo clínico. Llegar a conocer a Vicente Zito Lema se llegó a erigir para mí en una especie de sueño.
Ese sueño se cumplió el 22 de octubre de 1999 cuando desde el Seminario Permanente de Derechos Humanos de la Facultad de Psicología (del cual formé parte del equipo docente) lo invitamos a dar una charla sobre “Trabajo y Derechos Humanos”. Ese día sentí que me encontraba con Pichón (o con lo que sobrevive de él a través de Vicente). Y asimismo, volví a tener un nuevo nivel de confirmación de aquella frase que se le atribuye a Enrique Pichón Riviére, y que voy a emplear para empezar este intento de análisis de la obra que hoy nos convoca...

TODO ENCUENTRO ES UN REENCUENTRO.
“Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar... Una sombra ya pronto serás, una sombra lo mismo que yo” (Caminito - G. Coria. J. De Dios Filiberto, 1926).
“El Bronce que sonríe” cuenta la historia del Palangana. Un hombre internado en un hospicio que se cree Carlos Gardel. Un hombre que se cree Gardel escapado del fuego y de la muerte. Un hombre olvidado a la sombra de un mito. Un hombre perseguido por la muerte, y que estando al borde del precipicio, sin embargo sigue soñando con volver a ser el que fue.

O al menos con ser el que siempre quiso y nunca pudo ser. La batalla del Palangana es la desesperada confrontación humana con los supuestos básicos de la existencia. El sentido de la vida, la libertad (y la justicia), la soledad (y el amor), la muerte. Nos decía Irving Yalom, que todo ser humano en un momento u otro de su vida, e independientemente del nivel de instrucción que tenga, se pregunta, e incluso sufre, por encontrar una posición respecto a estas cuestiones.
La presentación de esta obra de teatro, que forma parte de la llamada Antropología Teatral Poética, y en la cual el autor explica los motivos y la investigación de fondo que le dio origen, coincide con que dentro de diecinueve días se cumplen sesenta y nueve años de la muerte de Carlos Gardel. Es indudable que su talento como cantor de tangos lo llevó de alguna manera a la inmortalidad, en tanto su obra sigue viva en el imaginario colectivo. Sobre todo cuando se escucha decir que “cada vez canta mejor”. Las pasiones generadas por los tangos de Gardel, han trascendido generaciones para dar lugar al mito. Y ese mismo mito, no está ajeno a la niñez de Zito Lema (lo explica en el libro). Ni estuvo ajeno en Pichon Riviére, que poco antes de recibirse de médico asistió a los últimos recitales de Gardel. Es interesante aclarar que Pichón nunca dejó de lado su pasión por el tango, ni por el contenido social de sus letras, como bien lo refleja el artículo que escribió en 1965 sobre Discépolo (de quien también fuera médico).

Se sabe que Gardel cantó tangos de Discépolo, como “Yira, yira”, “Sueños de Juventud”, “Victoria” o “Confesión”. No llegó a conocer “Cambalache” (escrito poco después del fatídico 24 de junio de 1935). Y también es sabido que Discépolo, afectado por una profunda depresión, prácticamente se dejó morir en 1951. El destino de Discépolo pudo guardar ciertos paralelos con el personaje del Palangana. Como sin duda los guardó la vida del gran escritor Jacobo Fijman (rescatado por Zito Lema, luego de estar treinta años recluido y olvidado en un hospicio).

El arte y la locura se encuentran de nuevo. Y si algo de Gardel vivía en la memoria de Discépolo. Y algo de Discépolo y de Gardel vivían en Pichon. Y algo de otro artista descomunal como Roberto Arlt, también seguía vivo en Pichon (ya que entablaron una amistad durante el tiempo en que coincidieron en una pensión, que llevará a éste último a reconocer en aquel a uno de sus mayores maestros). Y algo de Pichón vive en Vicente. Como también algo de Jacobo Fijman2. En síntesis, es posible encontrar en esta nueva obra de Zito Lema, y en particular en el personaje del Palangana un nuevo reencuentro tanto con Gardel, como con Discépolo, Arlt, Pichon Riviére y el mismo Fijman. Por sobre todo, creo que Vicente se reencuentra con ellos, y a sí mismo...en el mismo camino de siempre: la fascinación con el arte y la locura, la identificación con los visionarios marginados, incomprendidos y condenados por una sociedad cuasi-antropófaga, y la obsesión con el misterio de la muerte.

VENCER A LA MUERTE: LA SALUD MENTAL Y EL PROCESO CREADOR.
“La creación, así como ayuda a combatir la locura y el miedo a la locura, también tiene por fin alejar el miedo a la muerte que, por cierto, es una de las formas que la locura asume...” ( Enrique Pichón Riviére, 1975).
Si entendemos, parafraseando justamente a Pichon Riviére, que la salud mental tiene que ver con la posibilidad de lograr una adaptación activa a la realidad, y que ésta es posible en virtud de potenciar las capacidades de creatividad y aprendizaje. Y si por otro lado, seguimos a Pichon en sus conversaciones con Zito Lema, con su afirmación acerca de que una psicoterapia ayuda a asumir lo siniestro u oscuro de la vida. Y si bien esto es condición necesaria, aunque no suficiente, para producir salud mental, la misma no llega a superar al arte. Fundamentalmente porque éste último supone una operación superior aún: transformar lo siniestro en maravilloso. El punto de contacto sería el proceso creador.

Decía Pichon, en su Teoría de la Enfermedad Única, que existe un núcleo generador de patologías de naturaleza depresiva. Este núcleo tiene su origen en toda experiencia de pérdida, la que nos conduce inexorablemente a sentimientos de tristeza y duelo. De la manera de aprender a superar, enfrentar o elaborar estas experiencias de duelo quedará marcado nuestro psiquismo. Ya sea instalado en procesos de salud o de enfermedad mental. Es justamente el proceso creador lo que nos da la posibilidad de no quedar anclados en lo que se perdió. Y, más allá de dejar morir aquello que debe morir (porque cumplió su tiempo)... abrirnos a lo que nace, ya sea en el plano del mundo externo (por ejemplo con una obra de arte), ya sea en el plano del mundo interno (con un cambio psíquico). Ese es el auténtico triunfo de la vida sobre la muerte. Porque aquel que crea podrá morir... pero quedará su obra, su producto. A la manera del hijo, del árbol...y del libro.

Como Gardel vive en el Palangana, y éste cree fervientemente en que es Gardel. Fue así que la unión del hombre y del mito pudieron doblegar a la misma muerte. “El Bronce que sonríe” es el heróico símbolo de este prodigio, que acaso sea el mensaje más poderoso que nos señala Vicente Zito Lema, acerca de lo que pasa (y nos pasa) con Gardel. Hasta pareciera que el motivo de esa sonrisa desde el más allá fuera esta misma condición de haberse podido alcanzar lo inalcanzable. Evento superlativo al que el arte del canto gardeliano ha dado lugar por casi setenta años.

Vencer a la muerte tiene que ver con el placer de la producción artístico- expresiva. Vencer a la muerte o luchar contra todo aquello que limite la vida tiene que ver con la salud3 . Recién decíamos que la fascinación de Zito Lema con el arte y la locura es la que se reencuentra en este libro. En base a lo antedicho por que no decir que el arte y la salud mental son los que se encuentran nuevamente ??? Al fin y al cabo, el Palangana no le hizo una gambeta a La Parca...al poder cantar con la voz de Gardel ???

DESPEDIDA ANTICIPADA.
“Y aunque el olvido, que todo destruye... haya matado mi vieja ilusión...”
( Volver - Alfredo Le Pera Carlos Gardel, 1935)

“Cuando os separéis de un amigo, no sufráis; porque lo que más amáis en él se volverá nítido en su ausencia, como la montaña es más clara desde el llano para el montañés” (El Profeta - Khalil Gibrán, 1929)

Venía diciendo que no sólo el arte y la locura ha sido tema de fascinación para Vicente Zito Lema. También lo ha sido la muerte misma. De hecho la lucha desesperada contra La Parca es el gran tema de la obra en cuestión.

La verdadera muerte es el olvido, y el verdadero cementerio está en la memoria; nos decía Zito Lema en el epílogo de “Conversaciones...”. Su despedida demorada de Enrique Pichon Riviére, unos siete años después de la muerte de aquel.

Tomando como eje estas dos aseveraciones quiero cerrar esta exposición, la cual voy a volver a hacer desde el análisis de mi propia implicación con la obra y la persona de Vicente.
Quiero decirle, delante de todos ustedes, que si la verdadera muerte tiene que ver con el olvido, la inmortalidad debe tener que ver con el recuerdo. Hay recuerdos y recuerdos, pero estimo que los mejores recuerdos tienen que ver con aquellos maravillosos momentos donde se produce, donde se crea, donde se genera enseñanza y aprendizaje. Si se llega a una producción artística compartida... mejor todavía. Alguna vez escuché decir que enseñar lo que se sabe es una manera de alcanzar la eternidad.

Con generosidad y humildad, tal vez. Sobrevivir a través de lo que se transmite, con amor... y el nivel justo de renuncia y desprendimiento.

Es en relación a esta idea que me atrevo a decirle a Vicente que si tanto lo acecha esa obsesión ligada al tan humano y ancestral miedo a la muerte, que quisiera que comience a tranquilizarse...aunque sea un poco. Porque Vicente Zito Lema sobrevivirá también a través nuestro, a través de la huella en movimiento de su obra y su enseñanza.

Y también me animo, en este homenaje que le estamos haciendo, a decirle que quiero comenzar a despedirme de él hoy mismo. En este mismo instante. No quisiera de acá a un tiempo, cuando Vicente sea sólo un recuerdo, escribir una carta a su memoria desde alguna revista. Prefiero decirle ahora que le agradezco en nombre de todos los que nos hemos venido ilustrando con su enseñanza, que intentaremos seguir transmitiendo lo aprendido junto a él. Y, que esta despedida la tomo en el sentido del Don Juan de Carlos Castaneda. La despedida de los guerreros toltecas que consiste en vivir absolutamente, disfrutar a pleno (con total conciencia y pasión) un momento de dicha, un momento único. Decir allí mismo lo que se le quiere decir a la persona con quien uno está viviendo ese momento único. Sostener un recuerdo especial de alegría. Darle a esa situación la importancia que verdaderamente tiene. Y llenarse de todo lo que ese momento único trae consigo. Esa es la manera más bella de decir adiós que alguna vez haya escuchado, leído o conocido. La despedida de los guerreros toltecas. A cada momento, y

con igual pasión. Con la certeza de que si ese momento único fue vivido en serio, la energía y la emoción que lo acompañó...estará siempre junto a nosotros por el resto de nuestra vida. Este es el tipo de despedida que quiero tener hoy con Vicente. Una despedida que inaugure un par dialéctico de presencia-ausencia sin melancolía. Venciendo a la muerte, venciendo al olvido.

Y así como Gardel seguirá cantando cada día mejor, Vicente Zito Lema nos seguirá enseñando cada vez mejor. Cuando al trasmitirle a otros lo que nos ha dejado (tanto en sus libros como en sus clases), entremos en resonancia con él desde el recuerdo imborrable de su pasión. El arte permite trascender la muerte, pero también el enseñar lo que se sabe. Desprendiéndose, reitero, de todo ello, por amor a la verdad y a la superación humana (más que por amor al amor). El que enseña de esa manera se está despidiendo. Y está entrando en cierta forma de inmortalidad. Yo me despido entonces, pero Vicente se viene despidiendo desde hace tiempo. Y le vuelvo a agradecer, porque con su evocación e impecable manejo de la lógica dialéctica, Vicente Zito Lema nos trae vivos a tanto a Gardel, como a Discépolo, a Pichon Riviére y a Jacobo Fijman, como así también a Van Gogh, a Artaud, a Sócrates y a Platón, a Hegel, a Marx, y hasta a Jesús de Nazareth, a Gandhi y a Ernesto Guevara... como a muchos de nuestros desaparecidos. Con su memoria, con su pasión, con su honestidad, con su amor por la verdad y su compromiso histórico con la defensa de los derechos humanos y el cambio social. Es con todo esto, que logra por momentos, hacernos volver a creer en que podemos vencer al menos... a la muerte en vida. Y no es poca cosa. Algún día, supongo que nosotros intentaremos también convocar o traer vivos a todos estos maestros, recordándolo a Vicente. Y lo traeremos a él también. Habrá otra placa sonriente

por Ricardo Silva*

 

1 ZITO LEMA, VICENTE: “Conversaciones con Enrique Pichon Riviére sobre el arte y la locura” ; EdicionesTimerman, Buenos Aires, 1976.
2 Zito Lema, por su parte, reconoce una y otra vez que tanto Enrique Pichon Riviére como Jacobo Fijman han sido sus dos mayores maestros.
3 Definición dada por el Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESEDH).
* Lic. en Psicología (Centro Cooperativo de Salud Mental ALETHIA).

Poesía Diet

“Ser trasgresor, hoy en día, es hacer las cosas con calidad”

¿Cómo hablar de la síntesis de la poesia cuando de por sí es la variable más abreviada de la literatura?
Hace falta abundancia para obtener síntesis; a veces, refugiarse en ella, anhelarlo en tanto método , sólo encubre la pobreza del poeta, su carencia de ideas. Además, ¿Cuál es la frontera entre síntesis y miseria?
A mí no me amedrenta la abundancia; algo rescato de la lujuria.
Jamás sacrificaría una idea por una forma.
La poesía necesita recuperar elementos religiosos: el poema es un estuche de sueños. Primero hay que preocuparse por tener ideas, luego abreviarlas. De la abundancia nace la síntesis, no de la indigencia argumental. Cualquier porcentaje de cero es cero.

El falso júbilo de los profetas de la síntesis, intoxicados tal vez por las siluetas anoréxicas, ha estilizado tanto la forma que descarta la esencia. En nombre de la cultura dietética, ellos prefieren desertar al éxtasis antes que embriagarse y derrochar emociones. Será porque tal ausencia acusa su propia insignificancia.
Quisiera recordarles a nuestros yupies de la cultura que navegan en limbos literarios: las ideas necesitan desarrollo, no deben precarizarse. La síntesis, con exactitud, es biológica o dialéctica, jamás es un producto final que se subordina a la forma.
Si la síntesis es estática, contradice la evolución; y tal concepto se enfrenta con el tiempo.
La poesía existe tanto en la basura como en las galaxias, en el silencio y en la muerte; por eso creo que apresarla en la modorra de los ghetos culturales no hace sino ofender la belleza, al exclusivo impulso que duerme en los arcanos y no en la retórica amanerada de la erudición

VICTOR CLEMENTI

Los poetas mueren jóvenes o la joven muerte de la poesía en los poetas.

Cuando la poesía se vuela el alma con tres
disparos de rosas al corazón de su ultima primavera,
Será el grito del cielo llamando apresurado a sus favoritos.

J. G.

por Jaro Godoy

·De Muertes y Locuras
De aquellos primeros días, cuando un pastor escribió unos versos sobre una plancha de barro, y tiempos después se arrojaba por un acantilado, la poesía sufre de una maldición que ha recorrido junto a ella, la historia.
Autodestrucción, marginalidad, locura, alcoholismo, homosexualidad, drogas, experimentaciones de muerte y demencia... muchos escritores hicieron de su vida angustiosos rincones de oscuridad y desamparo. Cercenados por sí mismos, sólo una voz muy adentro de sus almas les permitió seguir entre los vivos. Son muchos los poetas suicidas, sobre todo en el romanticismo que ellos no vivieron, pero si padecieron para dejarnos en llagas sus experiencias y sus vidas dilapidadas, en el largo camino de los excesos.
Para adelantarnos a cualquier polémica, cuando hablo de homosexualidad, no trato de hacerla ver como una maldición, solo me refiero a los problemas que a muchos escritores le provoco ser homosexuales. Y otra aclaración, esto es solo una charla, de ninguna manera pretende ser, un estudio académico, ni filosofal, de la muerte en la poesía.
Un día le preguntaron a Juan Jacobo Fijman, ¿Qué harías en el Paraíso?»
Dicen que miró al periodista con cara de pocos amigos y contesto el inefable poeta: «Juntaría las plumas que caen de los ángeles».
Ser poeta puede ser un placer mortal: un estudio hecho en Estados Unidos sugiere que los vates mueren más jóvenes que el resto de los escritores, Al menos en algunas partes del mundo.
·Célebres Ejemplos:
“Su tarea presente era sudar la vida, pasar a través del mundo
pacientemente esperando que la muerte lo envolviese".

Sylvia Plath(1932 - 1963) se suicidó con gas a los 30 años, escribió su primer poema a los ocho años "Papá, hubiera debido matarte, pero moriste antes de que tuviera tiempo...". El galés Dylan Thomas murió a los 39 años, Uno de los mejores poetas del siglo XX para muchos, acabó con su vida a causa de un coma etílico. El 26 de Abril de 1564 falleció el escritor William Shakespeare, murió a los 52 años.
El inglés John Keats perdió la vida a los 25 años víctima de tuberculosis, y leí por ahí que se complicó su enfermedad por la pasión que sentía por una joven; esta vez el amor jugó en contra. Virginia Woolf, con sus bolsillos cargados de piedras para no volver a salir del río, I a Camille Claudel y su largo destierro/ entierro. Anne Sexton y su suicidio. Anne Gray Harvey, poeta estadounidense nacida en 1928, perdió su batalla contra la vida una tarde de 1974,cuando fue hasta el garaje, encendió el motor de su coche y se suicidó, a pesar de haber publicado un libro y estar en su mejor momento. Antonin Artaud pasó años recluído en un sanatorio mental. Tenemos también el recuerdo del disparo que se dio Javier Egea, español que dijo basta. Gabriel Ferrater se ató una bolsa al cuello hasta ahogarse. Paúl Celan se arrojo al Sena en 1970. Siguen Marina Tsvietaieva, Georg Trakl, Kostas Karyotakis, Marina Poliduri, John Berryman... Fueron casos como éstos los que llamaron la atención de JamesKaufman, autor de "El costo de la inspiración: los poetas mueren jóvenes", publicado en el periódico

«Estudios sobre la muerte». Según él, «la imagen del poeta como una figura clásica, condenada a morir tempranamente, puede ser avalada por hechos».
John L. Kerouac, (51) Marzo 12, 1922 - Oct. 21, 1969 Alfred Jarry 34 años ( 1873- 1907.), Emily Dickinson, nació un 10 de diciembre de 1830, murió un 15 de Mayo de 1886, a la edad de 56 años, sin ser reconocida por sus pares. Cesare Pavese, nació en San Stefano Belbo(Italia), en 1908, el 18 de agosto de 1950 escribió en su diario “Nada de palabras, un ademán, no escribiré mas...” ocho días mas tarde se suicida en la habitación de su hotel, tenia 42 años. Hasta aquí el promedio de mortandad es de 50 a 60, ya empezamos a bajar.

·Seres rumiantes.

Kaufman, director del Instituto de Investigación del Aprendizaje de la Universidad Estatal de California, en San Bernardino, estudió la edad promedio de muerte de conocidos poetas, novelistas, dramaturgos y escritores de no-ficción de América del Norte, China, Turquía y Europa del Este. Tras recolectar datos de 1.987 escritores, descubrió que los poetas estudiados vivieron un promedio de 62,2 años, los escritores de no-ficción 67,9, los novelistas 66, y los dramaturgos 63,4. El investigador le explicó a The New York Times que estas cifras se explican por una serie de factores.

”Si uno rumia mucho, es más probable que se deprima y los poetas se la pasan rumiando”, señaló Kaufman “Su trabajo es solitario y explora ámbitos subjetivos, emotivos, generalmente asociados con inestabilidad mental”, agregó.

Poetas De Nuestra América Madre. 
“Los poetas solamente se deshacen, pero no mueren.”
Margarita Yourcenar.

En 1900 nace en Buenos Aires, el 26 de Abril Roberto Arlt, quien murió en 1942. En 1936, nació en Avellaneda un 29 de Abril, Alejandra Pizarnik; se suicidó el 25 de Septiembre de 1972 a la edad de 36 años. Alfonsina Storni (1892-1938) un martes 25 de octubre fue vista caminando a la 1 de la mañana por la playa La Perla, en Mar del Plata. Su cuerpo fue encontrado flotando dos horas más tarde. Dos días antes había escrito el poema “Voy a Dormir”. (Es justo aclarar que la poeta nació en Suiza debido a un viaje de sus padres sin planificación y que un cáncer la deprimía demasiado) ”Morir como tú Horacio en tus cabales, y así como en tus cuentos no está mal, un rayo a tiempo y se acabó la feria...”.
Delmira Agustini, quien en Uruguay junto a su ex marido decide dejar este mundo acompañada de un poema y un amor. Olvidado y solo murió en su Buenos Aires Enrique Molina. Héctor A. Murena nació en 1923 y murió en Buenos Aires en 1975. Violeta Parra en Chile decide poner fin a su vida después de sufrir un ultimo desengaño amoroso de parte de un joven 30 años menor.

Ana Cristina César (Brasil, 1951 - 1983), ya a los ocho años escribía en el suplemento cultural de un diario de Río de Janeiro, Puso fin a su vida a los 32 años. Luis Hernández Camarero nació en lima un 18 de diciembre de 1941, se quitó la vida en Buenos Aires en el año 1977, después de escribir “Vox Horrísona” (La voz que provoca horror). Arsenio Llano, otro poeta incomprendido, muere degollado por unos gamines que iban a robarle 200 pesos Javier Heraud (Lima, 1942-1963), Carlos Oliva (Lima 1960–1994). Rodrigo Lira, de 32 años decide matarse un 26 de septiembre de 1981; de Armando rubio, nunca se sabrá si se cayó de un sexto piso o si decidió partir a una fiesta sin invitación. José Agustín Goytisolo en 1999 se arrojo por una ventana. Sin bien no era escritora sí una artista de gran importancia; Frida Kahlo, nace el 6 de Julio de 1907, muere el 13 de Julio de 1954, a los 47 años.

Historia familiar de suicidio y tormento pocas hay en la literatura como la de Horacio Quiroga:
Horacio Quiroga nace el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay. La madrugada del 19 de febrero de 1937, decidió anticiparse con cianuro a su cáncer de próstata en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires. A los 83 días de vida habría visto desde los brazos de su madre cómo se mataba su padre al dispararse accidentalmente una escopeta de caza.
Otra escopeta -la misma- empleó su padrastro hemipléjico para dispararse, esta vez de modo deliberado y trabajoso, en presencia de Quiroga, un adolescente de 15 años.
En 1901 murieron apresuradamente dos de sus hermanos y al año siguiente es el mismo Quiroga quien asesina de un “involuntario” tiro en la boca a su amigo Federico Ferrando. En diciembre de 1915 su primera mujer Ana Maria Cirés se envenena y agoniza ocho días antes de morir en Misiones, donde vivían desde 1910.
El golpe de estado del 31 de marzo de 1933 provocó la autoeliminación pública del Dr. Baltasar Brum y -a modo de efecto colateral- la destitución de su amigo Horacio Quiroga de su cargo en el servicio diplomático, por entonces, único medio de sobrevivencia con que contaba el escritor. Esta sucesión no acaba, como se sabe, con la muerte del escritor:
Se prolonga en el suicidio de sus hijos Eglé (1938) y Darío (1951).
José Alberto Iglesias Caseros City. Ramsés VII, Donovan, Susano Valdéz... siempre Tanguito, nació el 16 de septiembre de 1945 en San Martín; en la madrugada del 19 de mayo de 1972, se escapó del siniestro Borda. Unas horas después a las 10.50 de ese día fue arrollado por un tren del ferrocarril San Martín en Puente pacífico, ciudad de Buenos aires, Era el mismo tren que podría haberlo llevado de regreso a su casa en Caseros. Ningún diario publicó su muerte.
No podría dejar de mencionar a Roberto Jorge Santoro, Miguel Ángel Bustos o Paco Urondo, que si bien no tomaron la decisión ellos mismos, seres oscuros y miserables les robaron sus voces que aún retumban por alguna calle de San Telmo, o en algún rincón de la Boca como “un piano de pájaro y claveles rojos donde desmaya un ángel sutilmente su furia” sabiendo que esos “tipos van heridos y la muerte lo sabe”. Norberto Corti. Armando Tejada Gomez.

Nada me asusta más que la falsa serenidad
De un rostro que duerme...

Jean Cocteau.

Nuria Amat dijo:
“El suicidio de un poeta, precisamente de un poeta, que es como un ser de otro mundo, o mejor dicho, un ser de este mundo que ve más allá, ve más grande, un ser para quien las cosas de la vida tienen otra intensidad, otras intensidades, millones de colores más que nosotros, los no poetas, que somos los más… En fin, que el suicidio de un artista es una avalancha de palabras, imágenes, peripecias, el suicidio del artista es mucho más que la muerte física, la simple muerte del individuo… Es un estado del universo, demasiado como para no querer contarlo. El suicidio o accidente de este poeta, [de José Agustín Goytisolo], creo que es muy coherente con lo que yo he estado escribiendo en Letra herida. La muerte de Goytisolo obedece a lo que opino sobre la literatura; en ella hablo constantemente de poetas suicidas, y yo creo que es un gesto (tirarse por la ventana, matarse) casi propio del escritor de hoy en día. Empezó Cesare Pavese escribiendo: "Todo esto da asco. Basta. No escribiré más", y se mató.”

·Longevos latinos
“la tasa de suicidios de los poetas
es mucho menor que la de los dentistas”


Pero no todos están de acuerdo con Kaufman. El uruguayo Mario Benedetti celebró sus 83 años con 83 poemas. Consultado por el periódico The Independent, el poeta británico Maxine Kumin, de 79 años, asegura que “la tasa de suicidios de los poetas es mucho menor que la de los dentistas. Existe una especie de fascinación lúgubre, incluso erótica, por la muerte temprana de los poetas: supongo que yo no calzo en este molde”, añadió Kumin. Tal vez en América Latina y el resto del mundo, muchos vates también rebatirían la teoría de Kaufman si les fuese dado levantarse de la tumba.
Si bien es cierto que el nicaragüense Rubén Darío sólo vivió 49 años, el chileno Pablo Neruda murió a los 69. Su compatriota Nicanor Parra cumple 90 el próximo septiembre el uruguayo Mario Benedetti, de 83, son ejemplos vivos de que los poetas también pueden ser longevos, nos quedan además Juan Gelman, Gonzalo Rojas, Raúl Araoz Anzoategui, Jacobo Regen, Ariel Petrocheli …
Nos queda la poesía en su estado natural, la cantera natural donde nace la palabra virgen bañada por dos lagrimas de un ángel trasnochado. ”Cuando se tiene algo que decir, dijo, Roberto Arlt, se escribe en cualquier parte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el diablo están junto a uno, dictándole inefables palabras”
Como dijo Ernest Hemingway:
"Nadie es una isla en si mismo, cada hombre, es un pedazo de continente,
Una parte de la tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra,
O la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
La tierra queda disminuida, como si fuera un promontorio,
La muerte de cualquier hombre, me disminuye, por que estoy ligado
a la humanidad y por consiguiente nunca preguntes por quien doblan las campanas: Doblan por ti."

 

 

LA VOZ DEL CORAZÓN

Sabios son los sentimientos del corazón, pues nos susurra verdades al oído para que siempre las recordemos, alivianan los pasos de los hombres hacia la legítima libertad, su armonía abre puertas, dejan entrar las luces que barren nuestras sombras y, quien logre seguir su ascendente camino, trascenderá las ilusiones que retrasan.
El corazón nos abre los ojos para que olvidemos las cosas transitorias y, en nuestro nivel supremo sintamos la Infinitud divina en el tiempo y en el espacio. Sabiendo recibirla, la vida deja de ser vana pues abre al ser a su propia eternidad. La divina, eterna Omnipresencia llega hasta muy dentro de nuestra mente en donde nos hace sentir en el tiempo la eternidad del ser y, en el espacio la cercanía con el prójimo, quien de esa manera se transforma en sagrado y respetado en elevada unión o yoga. Así se forma una buena onda que lleva al ser humano, en ascenso, hacia el Ámbito del Absoluto Creador.
El Espíritu humano es un eterno rayo divino personal que mora en la cumbre de la mente participando de la Omnipresencia divina. Su portavoz es precisamente el corazón, gran Maestro espiritual interno. Su juicio es confiable y justo y clama

silenciosamente por realizar esfuerzos que eleven los niveles humanos para que la vida tenga sentido. Atendiendo sus latidos hacemos honor a la Semejanza divina que le fuera otorgada al hombre cuando fue hecho por Manos divinas, poniendo así culminación a la creación del mundo.
Ante el riesgoso libre albedrío, mal hacen los hombres cuando desatienden las discretas aunque justas señales que descienden del corazón. Éste obra en defensa de la elevada misión confiada los hombres: FRUCTIFICAR espiritualmente y: MULTIPLICARSE difundiendo la sabiduría adquirida entre los sagrados semejantes.
Los latidos del corazón aprobando o rechazando el bien, o el mal hecho por uno mismo, apelan a dar largos pasos hacia delante, los cuales hoy ya no se pueden demorar. Éstos elevan y ennoblecen a los hombres, sacándolos de una existencia frecuentemente embarazosa, conflictiva y vana para guiarlos hacia un estado de conciencia superior, que los acerca de satisfacción interna en satisfacción interna, al dichoso destino humano.

Bernardo Faure
Miramar

SILVINA OCAMPO (1903-1993) Nace y muere en Buenos Aires. Hija de una rica familia patricia es la menor de varias hermanas mujeres. De joven pasa varias temporadas en Europa en donde estudia dibujo y pintura con Giorgio de Chirico, entre otros.
De su trayectoria como escritora podemos referir que para sus trabajos poéticos emplea los más variados registros verbales, en los cuales practica ritmos, métricas y construcciones de los que se vale para referirnos sentimientos, situaciones u observaciones que, sin dificultad pasan del clásico verso rimado, su preferido y utilizado con la forma métrica del soneto, al coloquial con referencias autobiográficas.
En ese lenguaje aparecen las marcas del mismo como signos de interrogación y admiración y, observaciones dirigidas al lector de manera implícita con las que consigue compartir un sentimiento.
Otra modalidad del género literario que abrazan algunos de sus poemas responde a una fuente muy antigua: la del juglar que cuenta una historia, como dice Noemí Ulla (Publica textos inéditos de Silvina Ocampo cedidos por Adolfo Bioy Casares) “En medio de su destreza para versificar suele recurrir también al verso libre para cantar narrando. La juglaresa cuenta historias de la infancia, lo hace ya siguiendo la métrica, ya sin ella (…) siendo el relato vivo el sustento del verso”.
La naturaleza adquiere relevancia al ser contemplada por ella, más allá de su aparente inmediatez, quizá por el conocimiento de la plástica que al entrenar su ojo de artista consigue con estilo placentero enumerarla y describirla detalladamente junto con sus más vivas emociones, como la que la une a su madre en La sombrilla, tanto que desde la aparición de su libro Amarillo celeste (1972) consigue marcar con él un hito en su carrera.
Antes del mismo nos entrega: Enumeraciones de la patria (1942), Espacios métricos (1945), Los sonetos del jardín (1946), Poemas de amor desesperado (1949), Los nombres (1953), Lo amargo por lo dulce (1962).
Como cuentista ocupa un lugar entre las mejores y más originales de Hispanoamérica. Herma


na de Victoria Ocampo, esposa de Adolfo Bioy Casares, amiga entrañable de Borges, Bianco y Wicock, no se deja influenciar para sus escritos por ninguno de ellos.
Su comienzo como cuentista es tardío (publica en 1937 Viaje olvidado) unas obras de forma y estilo vacilantes con algunos rasgos realistas (la diferencia entre ricos y pobres) que no vuelven a aparecer. Sus primeros relatos importantes llegan en 1948 con Autobiografía de Irene.
Los cuentos de la madurez los encontramos en La furia (1959) y Las invitadas (1961). En Y así sucesivamente (1987) y Cornelio frente al espejo (1988), a diferencia de sus poesías, el mundo que describe es inhumano, sombrío, sórdido; en él niños y mujeres niñas conviven en casas y jardines sin comunicación externa. Dentro de ese espacio se suceden traiciones, crímenes y tragedias bajo la mirada de un relator casi indiferente.
Su obra, con varios premios en su haber, está traducida a varios idiomas. En ella encontramos además una compilación: Antología de la literatura fantástica realizada conjuntamente con Borges y Bioy Casares (1940).
En colaboración con su esposo edita en EMECE Los que aman odian (1945), una novela policial. Con J. R. Wilcock, y sin dejar de ser ella misma escribe para teatro una tragedia en verso titulada Los traidores (1956).
Traduce además la obra completa de Emily Dickinson, redacta los textos para el libro de fotografías Árboles de Buenos Aires (1979) de Aldo Sessa, incursiona en la literatura infantil con: El cofre volante (1974), El tobogán (1975), El caballo alado (1976), La naranja maravillosa (1977) y Canto escolar (1979).
En la actualidad EMECE tiene reunidos sus Cuentos completos en dos tomos y parte de su obra en prosa y verso en: Antología esencial.

Vilma Brugueras
Miramar

DELAPALABRA VISITÓ ESTABLECIMIENTOS EDUCATIVOS

"El niño siente de acuerdo con la lentitud de los mimos, cómo surgen y mueren sus ansias de llorar" Arthur Rimbaud

Con el objetivo de fomentar la creatividad, DELAPALABRA- grupos de estudio y creación literaria- a cargo de su coordinadora Marcela Predieri, plasmó su obrar en distintos establecimientos educacionales de nuestra ciudad.
La tarea se realizó durante el mes de junio con alumnos de distintos niveles, -5°-6°-7°-8º y 9º año -turno mañana y tarde; la participación activa de los mismos logró dar sentido a lo emprendido. A través de distintos recursos técnicos donde el juego ocupó un lugar preferencial, los protagonistas lograron volcar sobre un papel sus propias creaciones, no exentas de fantasías y realidades cotidianas.

Cada escuela recibió de manos de sus alumnos, libros artesanales, escritos, armados y encuadernados durante la jornada, para ser incorporados a las bibliotecas de los distintos establecimientos.
Agradecemos a las Directoras de las Escuela N° 34 y N° 57, y especialmente a su bibliotecaria, Virginia, por la colaboración prestada; sin ellas no hubiera sido posible disfrutar esa experiencia tan enriquecedora.


Martha Catuogno

PROGRAMA
“CULTURA EN ZAPATILLAS - SOLIDARIO”
Organizado por la Subsecretaría de Cultura de la MGP

¿QUÉ ES “CULTURA EN ZAPATILLAS SOLIDARIO”?
Es un Mega Programa Cultural Solidario que tiene por objetivo que la mayor cantidad de niños y adolescentes de la ciudad puedan disfrutar, durante sus vacaciones de invierno, de actividades relacionadas con el arte en todas sus disciplinas, la recreación y la cultura en general. Se intenta integrarlos –más allá de su condición social y su capacidad- a través de experiencias múltiples en ámbitos que los contengan adecuadamente y que los referencien con el mundo de la creación.
El mismo se desarrolla en los siguientes espacios: Diez plazas barriales, Centro Cultural Juan Martín de Pueyrredon, Centro Cultural Victoria Ocampo, Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino, Archivo Museo Histórico Municipal Roberto Barili , Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia, Museo Municipal José Hernández, Teatro Colón y Plaza del Agua.

“SU HISTORIA...”
El programa “Cultura en Zapatillas Solidario” comienza en el año 2000 con una diversidad de actividades que van desde los espectáculos teatrales en el Centro Cultural Juan Martín de Pueyrredon y Centro Cultural Victoria Ocampo, a talleres de plástica en el Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino, de investigación y entretenimiento en el Archivo Museo Histórico Municipal Roberto Barili y el Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia y de reconocimiento de nuestras tradiciones en el Museo Municipal José Hernández.
Con una asistencia permanente, estimada en más de doce mil personas, el programa “Cultura en zapatillas 2000” se inicia con gran éxito demostrando el interés que despierta la propuesta en chicos y grandes..
En el año 2001 se repite el éxito de “Cultura en Zapatillas”, con la diferencia que el programa se hace extensivo a los Centros Culturales Independientes de la ciudad, donde respetando el valor de $1, el visitante podía tener acceso a las actividades a un bajo costo, no sólo en los espacios dependientes del Area de Cultura sino en otros espacios que se sumaron a la propuesta. Asimismo la variedad de actividades artísticas fue creciendo, se realizaron mayores actividades en cada lugar de manera simultánea, talleres de cocina, de cerámica, de dibujo y pintura, de juegos teatrales, además de concursos de pintura para los más chiquitos, el taller del artista, donde participaron más de 40 artistas plásticos marplatenses, salón de juegos, etc.

“Cultura en zapatillas 2001” supera el éxito del año anterior con la asistencia de más de quince mil personas durante toda la temporada de invierno.

“CULTURA EN ZAPATILLAS SOLIDARIO 2004”
Este año la Subsecretaría de Cultura quiere reeditar y ampliar los logros obtenidos con el programa y profundizar su perfil solidario llegando a todos los sectores de la ciudad. El mismo se extenderá desde el 12 al 24 de julio de 2004, diariamente de 14 a 18 hs. en diversos espacios de la ciudad, donde se incluyen todos nuestros ámbitos (Centro Cultural Juan Martín de Pueyrredon, Centro Cultural Victoria Ocampo, Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino, Archivo Museo Histórico Municipal Roberto Barili , Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia y Museo Municipal José Hernández), Plaza del Agua ubicada en la calle Guemes y Roca gracias a la sesión otorgada por Osse y diez plazas de diferentes barrios de la ciudad.
Todas las actividades que se realizarán dentro del programa “Cultura en Zapatillas” serán absolutamente gratuitas para los comedores barriales, hogares de niños y otras instituciones asistenciales, cobrándose un costo único de $1 para el público en general. El valor de la entrada no es limitativo ni excluyente para aquellos que deban abonarla y permite el financiamiento de parte del programa.
Es prioridad de la Subsecretaría expandir “Cultura en Zapatillas” a la mayor cantidad de barrios, llegando a toda nuestra comunidad con un programa amplio de posibilidades de esparcimiento, recreación y creatividad, en el cual se presentarán espectáculos y se realizarán talleres de teatro, plástica y música, exhibición de películas, juegos deportivos y de estimulación del libro y la lectura.
La idea es que, sin costos, el vecino pueda disfrutar en un espacio de su barrio o cercano a él, las múltiples actividades que “Cultura en Zapatillas” le propone, permitiendo el acceso directo y cercano de las familias a la oferta artística y cultural que la Municipalidad le ofrece en estas vacaciones de invierno.
Cabe destacar que “Cultura en zapatillas” llegará a las distintas plazas de la ciudad con el Bibliobus, el Videobus junto a la Universidad Nacional de Mar del Plata, un trailer tematizado con muestras de los distintos museos, La Barraca, teatro ambulante, en donde se podrán disfrutar de importantes espectáculos marplatenses para chicos y adolescentes, además de la participación de talleristas de diversas disciplinas, una radio abierta, clínicas de música para los más chiquitos, etc.

Asimismo se conseguirán micros para que los chicos de los barrios más carenciados puedan acceder a las actividades a desarrollarse en los distintos espacios dependientes de esta Subsecretaría.
Dicho programa se propone brindar un espacio de recreación y de contención para todos nuestros chicos, también para aquellos que se encuentran en situación de riesgo o marginación, y representan una genuina preocupación para distintas entidades y personas de la comunidad con las que la Subsecretaría viene desarrollando jornadas de trabajo.
Es de destacar en este sentido la Exposición Itinerante “LOS JOVENES Y SUS DERECHOS” (Saber para actuar, exigir y denunciar), que llega para formar parte del programa “Cultura en Zapatillas”. Dicha muestra que participó del la 30 Feria Internacional del Libro, está organizada por DINAJU (Dirección Nacional de la Juventud) y trata sobre los Derechos de los Jóvenes, su identidad, parti cipación, educación, trabajo, salud, integridad, decisión, inclusión, elección, equidad, libertad, diversidad, información, expresión, opinión, denuncia.
- ¿Y EL ZAPAMAPA?
- NOPO SEPE

Se está implementando este año la creación de un juego denominado “Zapamapa” que llegará a las distintas escuelas de la ciudad antes del inicio de las vacaciones, donde cada chico tendrá que ir completando con figuritas, los distintos ámbitos donde se desarrollará “Cultura en zapatillas” y que servirá para que muchos alumnos conozcan los espacios culturales de la ciudad y a la vez ganar premios.
También en esta edición se suma en el marco de “Cultura en zapatillas” el Colegio Musical Idra con el proyecto “Vacaciones con Don Quijote” a llevarse a cabo en la Plaza del Agua de la calle Guemes, con diversidad de actividades durante cuatro horas.

“CULTURA EN ZAPATILLAS SOLIDARIO – 2004” quiere en esta oportunidad llegar con un reparto más equitativo de los bienes culturales que administra el municipio, no sólo a los chicos turistas o residentes que disfrutan de sus vacaciones escolares de invierno, sino también a todos aquellos que no tienen la oportunidad de concurrir al centro. Es posible que más de una sonrisa ilumine nuestro camino y justifique el esfuerzo.