Avispa Nº 21 Poemas

SIEMPRE

Cómo
Sí, cómo. Cuándo, sí.
No sé
Y el tiempo afila su cuchilla.
En mis espaldas

¿Dónde se encuentra?
Y si soy el punto de eje
¿Qué gira a mi alrededor?

La botella se termina
Yo, simple
Yo, siempre
Yo voy hacía el mismo lugar
Y el golpe se siente
Tan bajo.

Va cayendo
Despacio
Voy cayendo

Se pierden las direcciones
Se olvidan,
se matan.
Y voy yendo
Hacia allá
Hacia allá, más allá
Siempre.

Berenice Sanchez
Taller Jugar con la Palabra
Biblioteca Lugones

Y si muero mañana

Y si muero mañana, amor
quién se dormirá con tu nombre
apretado entre los dientes.
Quién cada mañana al despertar
acariciará tu recuerdo.

Morirán conmigo mis palabras
esas, que cada anoche
llenan páginas en blanco,
solamente para traerte una vez más
a la mesa donde libremente
ejerzo la angustia de tu ausencia

Morirán mis manos
y mis lápices que tanto te adoran
Y si cayera la mesa donde trabajo
dormida y gastada,
aburrida, sin que nadie la bese…

Y si muero mañana, amor
adónde irán a parar tantas noches
alargadas, tantos cigarrillos,
tantos kilómetros para poner distancia,
tantos trenes, tantos colectivos,
tantas historias de amor por vos inventadas

Y si muero mañana, amor
con tu nombre apretado entre los dientes

RAÚL QUIROGA

 

Prisión
 
Camino en círculos opacos
sostenida
por baldosas desparejas.
 
Sombras cilindro
ocultan
un cuerpo postergado.
 
El horizonte es perpendicular.
 
Las costuras de la piel
se rompen
en cada inspiración forzada.
 
Duerme la sonrisa.
 
Las ideas son hilachas
oprimidas
por los pasos estrechos.
 
Se oxidan las pupilas.
El dolor resucita cada tanto.
 
La jaula está cerrada
la llave ausente.
 
Camino incansable
quebrada en diagonal
por los rincones planos.
 
Es tiempo de salir
sin un permiso.

SONIA ERREA (MDP) soniaerrea@yahoo.com.ar

Sin título

 

Muerdo el cráter
                                                  de tus bordes húmedos

      intento callar mi sombra

                                               recojo        silencios
                                                 asesino        antojos

                                                        Abrazo rítmico
                                                          de los cuerpos.

 

 

                                               Octavio Morete
MDP

octaviomorete@hotmail.com

 

Candelabros   



                                 en sus
                                   ojos
                gotas azules
                desde un
                Inca expuesto
                       gloria en verde
                       voz que
                       alumbra

Cesar Luis Fernandez

Respiros

Desarmada
desvela
la soledad azabache.
El silencio
contenido
en el vientre de la noche
resuena
respiros inocentes
que resucitan
a su respiración
cadavérica.

Silvia Trincavelli
MDP


Granjas

No puedo recordarlo,
es verdad, estuve entre esos muros,
golpeando esas puertas inmensas
que jamás abrían
y esas oscuras ventanas
que nunca cerraban;
tengo un leve recuerdo,
aunque muy leve por cierto,
la única imagen en mi memoria
era una fina y odiosa gotera
que salpicaba de ruidos
las tristes paredes de esta granja,
... por ponerle algún nombre
a mi celda.

 

Juan Manuel Tasada


 

EXILIOS

se fue

Partió entre algunas metáforas

Algunos creyeron haberlo visto
pero el viento era siempre
tempestad y asombro

Quedó el trabajo
que había comenzado
a medio terminar
(jamás terminaba)

La noche lo descubrió
haciendo testamentos
en el aire
refugiándose en su tiempo

partió

Su cuerpo
humano y visible
volvía cada día a aquel lugar

Pero él no estaba

ROBERTO MOSCOLONI
Viedma - Río Negro


Limosna

sexo
tenue me atraviesan
Caricias que asaltan
Un corazón
tan seco que
no sangra

Susurro
Plegaria de
besos sin hogar
Un latido más…
(y el deseo muere lento en tu mirada)

Ciego llanto de una birome
Dibuja un arco iris
Victima azul de
cromática apatía

Tus
labios
buscan huellas
que no encuentran
Mi
alma
de limón
que no se halla
Deja
…quizás mi lanza nunca hiera tu costado.

Gustavo Fogel

 

AMAPOLAS EN CELO

Vengo desde los tibios rincones de tu cuerpo,
Deshojando los perfiles ciegos de la luna,
Perdido entre los sueños de siete traficantes de flores.

Me arrincona la vida desde la virgen pagana de tus besos.
En el templo de tus caricias de manzanas y silencio,
Arde el murmullo asesino de los campanarios vacíos.

Vengo de las esquinas donde las vendedoras de amor,
Disparan a mi soledad con balas de bosque y besos,
Deshaciendo por mi cuerpo bandadas de cuchillos y banderas gitanas.

No hay contraseña para el apóstol violento,
Ni cigarrillos de apostasía para el poeta de lenguaje pecador,
Ni sueños de humo para el cascabel de cuello húmedo.

Vengo desde el oscuro temblor del delincuente en hora señalada,
De la copa vacía de tus carnavales sin música.

Vengo desde el eco tibio de la noche,
Contaminado por el sudor escarlata de lejanos fantasmas,
Aquellos que les roban los gorriones musicales a las mañanas de Buenos Aires.

Vengo desde postales envenenadas y de mil y una noches,
Desgajando trampas y emblemas sutiles encantos del alma,
Me duermo con el atardecer entre catedrales en fuga.

Por que sobrevivo en tu amor, con mis luces de vagabundo,
Y la sangre mundana de doce amapolas en celo.

Jaro Godoy

1º Premio Concurso de Poesía "Enrique Blanchard" Fundación de poetas

CORAZÓN SALVAJE.
 
                         «Búscate y te reconocerás».
                                                           Fidias.
 
llagado como una flor de invierno
perseguido hasta en los osarios
hervidero venenoso por mi boca viva
corazón partido por túneles envidiosos
 
adónde me inmolaré con la daga de los tiempos
 
caigo al centro del mar con mis nudos incompletos
más abajo
y más
desovillando mis tendones
 
huesos fragmentados en un cementerio de cristal
pulsiones espasmódicas
úlceras conocidas
estallado de amor
 
estoy solo
 
resucito otra vez
arqueado de dolor
injuriado
pero entero
 

Juan Coronel Maldonado.
Ciudad de Rosario, Pcia. de Santa Fé.

2º Premio Concurso de Poesía "Enrique Blanchard" Fundación de poetas

CARAS DEL POLIEDRO.
 
I
 
Desnudemos los nombres
de su oficio,
para saber si en las pieles
no se mueren,
no dejan holocaustos
de otra nada.
 
II
 
Fugar en el regreso entre
paréntesis,
tiene de víctima austral
que desconsuela.
 
III
 
Dio vuelta los permisos,
sin consulta,
cuando inició el abandono
de fantasmas.
 
Y pudo comprobar que era fácil;
que el olvido,
que esa manera lánguida de ir
irrevocable a la demencia.

Graciela Susana Puente.
Haedo, Pcia. de Buenos Aires.

3º Premio Concurso de Poesía "Enrique Blanchard" Fundación de Poetas                                   
                        AMANECER.
 
                  Un breve reposo
                    antes de la pausa.
                       La raíz cubierta
                   de preguntas;
                            el árbol cae
                     de su sombra y florece.
 
                        Un corazón estalla
                   en un barrio de infancia
                             y piedras escondidas,
                      un niño lo encuentra
                               tras su pelota
                        húmedo de sueños.
 
                    Cuando la sorpresa se reúne
                            con el ritmo de la sangre
                                      cada giro
                                  cada puente
                          se bautiza en la palabra.
 
                              Se resbala el fango,
                           la humedad de la calle
                        en el umbral de un desvío,
                                  un niño
                             sopla el sol
                                      entre sus dedos.
 
                          La clave de la fuga
                               me estremecía
                       como el chirriar de los cristales
                      frente al aguacero.
 
                            ¿Adivina?
                        Un gato se atrevió
                                  con tu sonrisa
                      a ponerle cascabeles
                              a tu llanto.
 
                           El niño se aligera
                         y alcanza la poesía,
                               contrapunto
                             de una pausa
                   en donde el tiempo se detiene
                                caprichoso,
                            en formas vagas
                                  de memoria.

                                Se habita la luz
                         como un silencio errante,
                               o acaso un rostro
                             que el viento recrea
                                  entre sus horas.
 
Judith Klier.
Capital Federal.


1º Mención:

Premio Concurso de Poesía "Enrique Blanchard" Fundación de Poetas

 

TACTO.
 
Mírame con tu mejor mirada
o sea,
tócame.
 
Que me lea
con suavidad
tu boca.
 
Yo pagano,
adoraré tu cuerpo
creador,
 
Saludando
la luna llena
de tu ombligo.

 

 

Vasco Baigorri.
Pcia. de Misiones.

2º Mención:

Premio Concurso de Poesía "Enrique Blanchard" Fundación de Poetas


EL JARDINERO.

el sol
            no lo conocía
                                     allá
abajo
 
                    entre altas hierbas
                    tira tajos y reveses
                                                   desbroza
 
       amenazas
                        c o m o  a l a s  d e  p e l í c a n o s
                                   antes de desplegarse
 

Marta Pombo.
Capital Federal.

3º Mención:

Premio Concurso de Poesía "Enrique Blanchard" Fundación de Poetas

CALVARIO.
 
Castigo el púrpura que en vos resucita,
perece como lágrima en la calle,
rocío de pasto oscuro calienta el blanco malgastado,
pies de bronce
               ruedan
                            no ruedan
 
El silencio se cubre de vanidad,
los monumentos se pierden sobre un papel,
el calvario te consagra.
Castigo
             mi sangre
                               púrpura.

 
Romina Paula Donadio.
Turdera, Pcia. de Buenos Aires.

Seducir a la muerte

1
Felino de sombras
acecha mi trópico.
Se detiene.
Agazapa mis miedos.
Atormenta mis venas.

2
Esa mujer enmascarada de nocturnas calles
enciende este fuego.

3
Como si tuviera un corazón pagano
su trampa me desnuda.
Perfume de flores llega de la antesala.

4
Quiero seducirla.
Como insectos de luz entre la niebla
caen estrellas.

5
Ella
demuele mis muros.
Yo
le ofrezco los labios.
Oigo su respiración.
Vigila.

6
Su mirada penetrante aniquila.
Mi boca inbesada tiembla.
La deslumbro.
Siento miedo.

7
Ya no quiero jugar a seducirla.
Su belleza blanca casi humana
va cercándome.
Quiero huír pero ella me detiene.
Avanzo en letanías.


8
Me invita a deambular por cementerios de susurros.
Por moradas de barro.
A dar de beber a mariposas sedientas.
Resisto.

9
El frío de la noche.
Azota la piel de mi costado.
Clava sus cuchillas.
En la oscura emboscada
también me agazapo.

10
Soy su amante.
Arrugado, corvo, envilecido.

11
Mis pesadas ropas caen.
Me transfiguro.
Penetra en mí.
Caigo en abandono azules.

12
¡Ay que larga noche de amantes!

13
Soy su esclavo.
Ella una ramera silenciosa
devorándome.

14
La nieve entre las sombras.
Ataúd de muérdagos me hospeda.
Estoy en su muerte.

 

 

Lilián París de Marquina
MDP

 

MISTICA MORENA

 

Se descalza en azúcar
La veo apurada en la vereda
destiñendo los pueblos
con las lluvias de su piel
Es muñeca en soledad
con carcajadas que se ahorcan
tras el enredo de las manos
La veo pasar
sobre féretros de pájaros
Demasiada lentitud
hasta la cicatriz
de la desnudez.

 

 

Luis Escobar

luislupreste@yahoo.com.ar

 

Ella rondaba por mí

Incluso hoy
su puñal
su aparición
cobijan imposibles
salidos de lo más profundo de la oscura
acunan
con su media victoria
modo flojo de ajustar una bandera

Ella rondaba
muy
en mí

encontrarla
fue también revelación de una ausencia

Hoy que viajo de regreso
llevo su mapa
incompleto
entre las almendras de mi bolsa
y acaricio el don de los rincones
el surco de mi cicatriz

llave tatuada que vuelve
también
para decir adiós

DANIEL MOURELLE
Capital