Avispa 20 (bajitos)

 

Talleres literarios para chicos

TALLERES LITERARIOS PARA CHICOS

Con placer llevamos a conocimiento de nuestros lectores que en dos ámbitos municipales, alejados del radio céntrico han comenzado en el mes de abril talleres de Narrativa coordinados por Alejandro Gómez. Los mismos son gratuitos, se dictan una vez por semana y son dirigidos para niños de ocho a doce años. Con la colaboración del personal bibliotecario de ambas instituciones la inscripción ha sido más que interesante y los siguientes futuros escritores han posibilitado este emprendimiento en donde ellos son los verdaderos protagonistas y fundadores del proyecto.

“JUGANDO A ESCRIBIR” (Nombre elegido por los participantes)
Biblioteca Municipal “Leopoldo Lugones” ubicada en Calle Ayolas 381 esquina Ayolas. Encargada: Señora Claudia Trenco
Participantes: Guerrero Nadia, Tortosa Rocío, Destefano Johanna, Salerno Karen, Fontana Florencia, Lamas Solange, Dominguez Camila, Galarza Llanca, Lunc Lourdes, Ferreyra Andrea, Fernandez Mariana, Roldán Marina, Alvarez Aylen, Grammatico Yamila.

AMIGOS DE LA LAGUNA” (Nombre elegido por los participantes)
Biblioteca Municipal “Laguna de los Padres” predio lindero a las ruinas de Nuestra Señora del Pilar. Encargado: Jorge Granero
Participantes: Sanchez Aída, Neri Norali, Espinillo Sofía, Montenegro Susana, Estrada Andrea, Ximena Cruz Dias, Karen Cruz, Sequeira Melina, Sequeira Joel, Lazarte Manuel, Benitez Alexander, Mansilla Juan, Perales Juan, Rivera Cristian, Figueiredo Facundo, Rojas Ivan, Caucota Luis, Pantoja Ivan, Acosta Herni, Flores Cristian, Paniagua Alejandro, Ledesma Sergio, Acevo Juan, Tolaba Lucas, Mamani Hugo, Sivilo alexis, Tolaba Lucas, Mamani Cristian, Rivera Correa Cristian, Quinenau Victor,

Como pueden observar la concurrencia es muy significativa, más si consideramos la corta edad de los inscritos, ello se debe a que el taller-juego-narrativo es solo una reunión de amiguitos en donde el planteo consiste en tratar de escribir mientras jugamos, pero sobre todas las cosas jugar a escribir.

Había una vez

Había una vez una nena que le gustaban mucho los kiwis y le pedía a la mamá:
-Mamá, ¿me comprás kiwi, mucho, mucho kiwi?
La chica comía mucho; ya era una enfermedad, entonces un día la mamá la llevó al médico y el médico le dijo que se tenía que operar. Esa operación era muy costosa pero como la mamá era abogada y el padre psicólogo, eran muy ricos y la pudieron operar. Pero la operación salió mal y la chica ahora comía mucho más kiwis, casi diez kilos por día. Ya estaba muy gorda y la tuvieron que volver a operar por lo gorda que estaba, como Maradona.
La operaron y adelgazó cinco kilos. Como ahora comía dos kilos de kiwi por día, había adelgazado mucho. El médico le dijo que había mejorado así que la podía volver a operar. Así fue y Mailén quedó re-bien.
Un día la mamá le compró medio kilo de kiwis para felicitarla y cuando fue a comer uno, estaba podrido, así que jamás en su vida volvió a comer un kiwi. El médico le dijo que estaba bien pero que a veces tendría que comer alguno porque el kiwi tiene vitamina C.


Florencia Fontana
8 años- Escuela Municipal nº 12
Taller “Jugando a escribir”

Por qué los habitantes del planeta Xeron usan anteojos

Yo creo que la mayor parte de mi familia usa anteojos porque somos descendientes de los habitantes del planeta Xeron, a los que les aquejó una extraña enfermedad, la miopizeren. Los zeren eran habitantes de un planeta que estalló antes de que sus habitantes pudieran huir. Pero antes de estallar, los científicos descubrieron una manera de que una parte de su raza sobreviviera: hacer que su ADN se convirtiese en una especie de virus. Los sérianos descubrieron una parte del planeta estallado pero no advirtieron que un virus extraño se les había metido en el cuerpo cuando habían aterrizado.
Creo que los xerianos tenían algo en los ojos que hizo que el virus- ADN se les metiera en ellos. Y también creo que mi mamá es xeriana, porque sólo se saca los anteojos cuando se acuesta y yo nunca le vi los ojos. Probablemente, a los xerianos, el virus- ADN les hizo algo en los ojos y ya no los pueden mostrar. Es una lástima porque de nos ser así, los xerianos se habrían mostrado tal como eran y no ocultándose como los hacen ahora.

Camila Domínguez
12 años - Escuela nº 12
Taller “Jugando a escribir”

 

Luiz sin número

Sabrá usted de un lugar de fantasía llamado FRANZIA, ahí se encontraba el rey Luiz sin número. Decían que era feo. Muy feo. Quizá lo más feo que se podría ver en este mundo de fantasía. Su esposa era Ana Clara la bella, qué ironía. Decían que era hermosa. Muy hermosa. Quizá lo más hermoso que se podría ver en este mundo de fantasía.
Se contaba que Ana Clara bebía mucho. Demasiado. Pero era para poder dormir al lado del rey sin número. Despertaba con enormes dolores de cabeza, pero no se comparaba para nada con una mañana sobria viendo despertar al espantoso Luiz.
Se contaba que Luiz bebía mucho. Mucho, demasiado. Pero era para poder verse al espejo sin asustarse. Despertaba con enormes dolores de cabeza, pero no se comparaba para nada con una mañana sobria viéndose su propio rostro en el espejo.
Si. Luiz era feo. Un día despertó sin vino en la mano y ordenó destruir todos los espejos de su reino. Jamás se vería el rostro otra vez. Las cucharas, los platos, todo lo brillante y que pudiera reflejar su imagen fue destruido. Pero igual, Luiz seguía

siendo feo. Ordenó a los magos de su reino una solución. Pero tardaron mucho en encontrarla. Así Luiz, siguió dando y ordenando ridiculeces. El bufón murió, no sé por qué. Murió. También el bufón que sucedió al bufón y así todos los que remplazaban al bufón muerto, morían.Se contaba que los magos encontraron la solución y con cánticos y pociones y sahumerios y gritos y aullidos y humo se solucionó el problema en cuestión. Luiz es bello. Muy bello. Quizá lo más bello visto en este reino de fantasía. Pero todo era una mentira. Ana Clara no bebía más y el bufón de turno no moría. Luiz era bello. Pero es de mentira. El tocaba su rostro y no era lo que veía en su nuevo espejo. Desilusionado quiso volver a ser feo. Muy feo. Cortó su rostro hasta deformarlo todo. Pero todos lo vieron más bello que antes. Sin número se quitó cada uno de los pelos de la cabeza. Pero todos lo seguían viendo más bello que antes. Sin número volvió a cortarse el rostro hasta morir desangrado. Pero igual fuel el muerto más bello que se vió en un lugar de fantasía llamado FRANTZIA.

MARTÍN ARREGUI