| TALLERES LITERARIOS PARA CHICOS
Con placer llevamos a conocimiento de nuestros lectores que en dos ámbitos municipales, alejados del radio céntrico han comenzado en el mes de abril talleres de Narrativa coordinados por Alejandro Gómez. Los mismos son gratuitos, se dictan una vez por semana y son dirigidos para niños de ocho a doce años. Con la colaboración del personal bibliotecario de ambas instituciones la inscripción ha sido más que interesante y los siguientes futuros escritores han posibilitado este emprendimiento en donde ellos son los verdaderos protagonistas y fundadores del proyecto. “JUGANDO A ESCRIBIR” (Nombre elegido por los participantes) AMIGOS DE LA LAGUNA” (Nombre elegido por los participantes) Como pueden observar la concurrencia es muy significativa, más si consideramos la corta edad de los inscritos, ello se debe a que el taller-juego-narrativo es solo una reunión de amiguitos en donde el planteo consiste en tratar de escribir mientras jugamos, pero sobre todas las cosas jugar a escribir. |
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Sabrá usted de un lugar de fantasía llamado FRANZIA, ahí se encontraba el rey Luiz sin número. Decían que era feo. Muy feo. Quizá lo más feo que se podría ver en este mundo de fantasía. Su esposa era Ana Clara la bella, qué ironía. Decían que era hermosa. Muy hermosa. Quizá lo más hermoso que se podría ver en este mundo de fantasía. |
siendo feo. Ordenó a los magos de su reino una solución. Pero tardaron mucho en encontrarla. Así Luiz, siguió dando y ordenando ridiculeces. El bufón murió, no sé por qué. Murió. También el bufón que sucedió al bufón y así todos los que remplazaban al bufón muerto, morían.Se contaba que los magos encontraron la solución y con cánticos y pociones y sahumerios y gritos y aullidos y humo se solucionó el problema en cuestión. Luiz es bello. Muy bello. Quizá lo más bello visto en este reino de fantasía. Pero todo era una mentira. Ana Clara no bebía más y el bufón de turno no moría. Luiz era bello. Pero es de mentira. El tocaba su rostro y no era lo que veía en su nuevo espejo. Desilusionado quiso volver a ser feo. Muy feo. Cortó su rostro hasta deformarlo todo. Pero todos lo vieron más bello que antes. Sin número se quitó cada uno de los pelos de la cabeza. Pero todos lo seguían viendo más bello que antes. Sin número volvió a cortarse el rostro hasta morir desangrado. Pero igual fuel el muerto más bello que se vió en un lugar de fantasía llamado FRANTZIA. MARTÍN ARREGUI |